lunes, 26 de julio de 2010

Una pizca asocial

Como vengo diciendo, me considero una persona ligeramente asocial. La gente se rie cuando, en un ataque de sinceridad, reconozco esta realidad. Pero me explico: Cuando digo "asocial" me refiero a "no tendente a buscar nuevos colegas o a reunirme con grandes grupos (no amigos)". Más bien soy fiel a mis amigos de confianza. Es ahí donde me siento cómoda, donde puedo ser plenamente yo y donde más me divierto ¿qué hay de malo? ¿soy muy rarita?

Una vez hecha esta pequeña introducción al término "asocial", tengo que añadir que últimamente me estoy conviertiendo en una experta en huir de las conversaciones forzadas. Odio esas típicas conversaciones de ascensor, o esos segundos por cumplir cuando te cruzas en la piscina o en el portal. Esos momentos en los que se puede palpar el pánico al silencio incómodo del emisor.

Sin embargo, resulta que mi puesto de trabajo parece pedir a gritos conversación. Pero yo, que soy muy espabilada, he aprendido a despistarla como el maestro que esquiva una patada de capoeira. Después de mi -Hola, buenos días/tardes- y antes de que al interlocutor le de tiempo a recuperar el aliento tras su respuesta, yo, como un rayo, dirijo la mirada a otro lugar, como si estuviese haciendo un trabajo que requiriese mi absoluta concentración. esta estrategia falla en ocasiones, y entonces tengo que escuchar resignada a mujeres que no soportan a sus maridos, a abuelitos que van al baile o que han sufrido una cagalera nocturna, a madres que hacen rehabilitación y demás historias interesantes. Hay veces, para ser sincera, que tampoco viene mal un poco (UN POCO) de conversación... ¿pero cómo distinguir previamente lo que será una breve conversación de paso de un consultorio? Entonces, hay que aprender a intuirlo y evitarlo, al igual que evito las conversaciones forzadas en el ascensor, fingiendo buscar algo importante en mi bolso, acto realmente típico, casi tan evidente que debería plantearme optar por iniciar una conversaciónforzadadeascensor (todo junto).

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿Qué opinas?