jueves, 21 de octubre de 2010

Inglis pitinglis

La frase más de moda actualmente es "Sin inglés no somos nadie". Y, nos guste o no, ¡qué gran verdad! Nuestra generación está en un punto de inflexión: pasamos de la casi absoluta ignorancia de nuestros padres en esta materia a la obsesión de las generaciones venideras (y lo que queda).

Lo que parece mentira es que muchos llevemos estudiando inglés toda la vida y que sigamos teniendo ese insuperable nivel medio que es como el Muro de Berlín (que oye, al final cayó). Ese es mi caso real. Ahora, ir a vivir a otro país es la panacea, yo al menos me agarro a esta solución con uñas, dientes y mosquetones y pondré todo mi empeño en hacerlo porque he oído por ahí (tono de misterio) que esta receta médica funciona a las mil maravillas.

Pero me gustaría dejar una reflexión en el aire: ¿Creéis que nos estamos dejando colonizar? ¿Que estamos aceptando la imposición del idioma y no vemos más allá en el currículo de una persona que no sea prácticamente bilingüe, a pesar de toda la formación o experiencia que tenga? (pregunta demasiado larga ésta). Este planteamiento lo expuso hace unos días un vecino mío y me pareció interesante, porque hasta ahora nunca lo había pensado de este modo.

En mi opinión, es una de las grandes consecuencias de la globalización (que para mí es positiva, aunque tiene como desventaja que la riqueza y diversidad cultural pueden correr peligro de muerte). Acepto que sin inglés no somos nadie porque para comunicarnos (me refiero entre países/culturas) es necesario que exista un medio de entendimiento en común. El inglés ha sido el idioma elegido (son muchos los factores que hacen que sea así), pues bienvenido sea.

Pero es cierto que no debemos olvidar lo que es nuestro: entre el catalán, el euskera y los colegios bilingües (ingleses) debemos mantener nuestro interés por cultivar y conservar otro gran patrimonio, el ESPAÑOL/CASTELLANO (que si hay algo bueno en este país, además de la comida, el sol y las castañuelas, es nuestro maravilloso idioma común) ¿Está en peligro? Bueno... no sabría que decir... no sólo está amenazado por la obsesión por hablar inglés, sino también por las 'falsas abreviaturas' causadas por la mensajería instantánea y que habría que intentar evitar en muchísimas ocasiones.

No creo, como mi vecino, que esto sea una evidencia irrevocable. Pero sí que deberíamos tenerlo en cuenta por si las moscas. Es tremendamente importante saber inglés, pero también saber español y respetarlo, cuidarlo y mimarlo.

Y bien, después de este post taaaaaaaan largo y taaaaaaaaaan aburrido, os lo voy a traducir al inglés:

Jajaja.

3 comentarios:

  1. Muy buen planteamiento, me gusta...

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  2. Creo que el inglés es imprescindible hoy en día si aspiras a un puesto de trabajo relativamente algo. Pero estoy de acuerdo con la idea de que parece que no se valora nada más: no importa que tengas una carrera, un máster y experiencia... como no tengas inglés te valoran igual que si no tuvieses ningún tipo de formación.

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