lunes, 29 de noviembre de 2010

Todo a cambio de nada

Nadie dijo nunca que el amor fuese fácil. No lo es. Pero qué hace que hoy en día la gente quiera recibir todo y no dar nada... Parece que creemos que estamos en el derecho de pedir a los demás que cambien todo lo que nos parece mal, y sin embargo, hoy más que nunca, nos manifestamos como pájaros libres diciendo el típico 'yo soy como soy y no pienso cambiar por nada ni nadie'.

¿Qué nos hemos creído? ¿Realmente estamos tan orgullosos de nosotros mismos que no somos capaces de ver nuestros fallos? Parece que hay gente que cree, que el hecho de no hacer las cosas con intención de dañar, es suficiente para afirmar que somos bellas personas. Nada más alejado de la realidad. A veces no tenemos la intención, pero dañamos a los que nos rodean, y una muestra de que somos buenos, es que le demos la importancia suficiente al dolor de los demás para plantearnos hacer las cosas de otro modo, aunque no haya sido nuestra intención.

Hoy en día, hombres y mujeres ponen al amor muchas condiciones, pero no están dispuestos a aceptar las que se les pone a ellos. Nos enamoramos tan rápido como nos desenamoramos y no queremos mover ni un dedo porque algo funcione. Eso sí, enseguida oímos a la gente lamentarse: ¡ay, es que no funciona! ¿Pero hemos hecho algo para que funcione?

Evidentemente, cada persona es libre de buscar el tipo de vida que le haga feliz. Pero para aquellos que deseen un futuro en pareja, vivir un amor duradero, o que sus relaciones funcionen, tienen que empezar por pensar que las cosas no son blanco o negro, que muchísimas veces hay que ceder, que tenemos que estar dispuestos a intentar cambiar algunas cosas y que no hay nada de malo en ello. Por mi parte, solo puedo asegurar que la recompensa supera con creces a los esfuerzos. Que no hay nada que a uno le pueda hacer más feliz que ver cómo pasa el tiempo y las personas se compenetran, se entienden, comparten partes de sí mismos... Pero la felicidad no cae del cielo, hay que empezar por querer encontrarla.

El esfuerzo es una pequeña parte del todo y ¿por qué a algunas personas les cuesta tanto?

viernes, 26 de noviembre de 2010

Relax!

Cuando termina la semana estoy realmente agotada. El viernes, salgo a las 20.00 de clase y en lo único que pienso es en llegar a mi casa, ponerme el pijama y la sudadera y tumbarme tranquilamente a ver la tele, una peli o Anatomía de Grey (¿cómo he podido vivir sin esta serie?) o leer el libro del momento. Y disfruto tanto... ¡y encima con el frío que hace! para mi los viernes son un placer.

Además, esta semana me siento especialmente liberada. He tenido un importante examen final de una asignatura con muy buenos resultados, así que estoy muy animada.

El único factor negativo es que con este frío parece que nadie se escapa de pillar un buen resfriado, así que noto la desagradable cercanía de uno. Eso sí, frenadol a tope durante unos días y listo.

¡Os deseo un buen fin de semana a todas y todos! 

domingo, 14 de noviembre de 2010

Tenemos un problema

'Tenemos un problema cuando hay más gente que vota en American Idol que en las elecciones'. Son palabras de el ex-embajador estadounidense en Irak Joe Wilson para una entrevista a El País junto con su mujer Valerie Plame, ex-espía de la CIA que fue delatada por el gobierno de George Bush Jr., y en cuya historia se basa la película Caza a la espía, protagonizada por Naomi Watts.

Ese mismo problema lo tenemos en España. La población no siente ningún tipo de interés por la política, y esto es muy grave. Porque aunque creas que no sabes nada, aunque creas que todo ese barullo político te salpica de lejos, te equivocas. La política marca el camino hacia la vida de la que vas a disfrutar en el futuro y creo que, si nos diesen opción, a todos nos gustaría saber que nivel de bienestar tendremos en unos años. 

Yo no soy una experta en política, ni mucho menos, pero tengo mis propias ideologías que hacen que me hierva la sangre cuando veo que pasan ciertas cosas y que la gente no sale a la calle a protestar (como es el caso actual de los franceses). Y ni te cuento como me sienta ver que la gente prefiere sentarse en el sofá a ver Gran Hermano y votar (ya no de forma gratuita, si no encima pagando un precio vergonzoso) para que expulsen a tal o cual.

No sé cuál es el motivo por el que a los jóvenes no se nos está educando para tener unas inquietudes o para tener la capacidad de tener nuestras propias ideas políticas, pero hay que intentarlo, porque de verdad, es deprimente el conformismo que caracteriza a la población (en general, claro).

jueves, 4 de noviembre de 2010

Gazapo

Dicen que una de las muestras más importantes de la inteligencia humana es saber reconocer nuestros errores, así que me lanzo a la piscina y dejo mi culo al aire, entono mi más sincero 'mea culpa' y acepto, incluso, unas horas de prisión si es necesario... jajaja.

Hay una cosa, sobre todas las cosas del mundo, que me interesa especialmente, y es hacer un buen uso de nuestro lenguaje, sin faltas de ortografía a la hora de escribir y con buena expresión oral. Me parece fundamental, y más para una persona que presume de ser amante del arte de escribir. Peeeeeeeeeeeeeero... nadie es perfecto señoras y caballeros, todos nos equivocamos... así que hoy he cometido el gazapo más grave de toda mi vida y me avergüenzo enormemente. Perdón, perdón, perdón de antemano.

Resulta que ayer por la tarde-noche, recibí unas noticias de trabajo que me cabrearon bastante... le empecé a dar mil vueltas a la cabeza y decidí, con toda mi mala leche, ir a hablar con mi jefe (el súper jefe de todos). Total, que esta mañana, con cierto enfado aún en el cuerpo, me he dirigido a cumplir mi cometido de quejarme por el mal ambiente que se está generando y que hace que no esté tan feliz como antes en mi trabajo. Como iba corriendo de un lado a otro, he entrado sofocada en el despacho y he narrado la situación que me incumbe. Como lo que estaba diciendo no era del todo agradable (a pesar de la buena disposición de mi superior ante la comunicación) y estaba un poco acelerada he dicho (y ahí va el gazapo): <<... vacaciones *cubridas... ¡uy! perdón, cubiertas...>> ¡Ay madre! ¡Qué vergüenza! Vale que a todos se nos puede ir la pinza... pero justo en ese contexto no... Tendré que escribir mil veces en un cuaderno: <<El participio del verbo cubrir es cubierto>>, como cuando estábamos en el cole.

¿Verdad que merezco unos azotes?

Bueno, bueno... pero sólo hay una persona autorizada a dáaaaaaaarmelos... ya sabéis... :-p