lunes, 29 de noviembre de 2010

Todo a cambio de nada

Nadie dijo nunca que el amor fuese fácil. No lo es. Pero qué hace que hoy en día la gente quiera recibir todo y no dar nada... Parece que creemos que estamos en el derecho de pedir a los demás que cambien todo lo que nos parece mal, y sin embargo, hoy más que nunca, nos manifestamos como pájaros libres diciendo el típico 'yo soy como soy y no pienso cambiar por nada ni nadie'.

¿Qué nos hemos creído? ¿Realmente estamos tan orgullosos de nosotros mismos que no somos capaces de ver nuestros fallos? Parece que hay gente que cree, que el hecho de no hacer las cosas con intención de dañar, es suficiente para afirmar que somos bellas personas. Nada más alejado de la realidad. A veces no tenemos la intención, pero dañamos a los que nos rodean, y una muestra de que somos buenos, es que le demos la importancia suficiente al dolor de los demás para plantearnos hacer las cosas de otro modo, aunque no haya sido nuestra intención.

Hoy en día, hombres y mujeres ponen al amor muchas condiciones, pero no están dispuestos a aceptar las que se les pone a ellos. Nos enamoramos tan rápido como nos desenamoramos y no queremos mover ni un dedo porque algo funcione. Eso sí, enseguida oímos a la gente lamentarse: ¡ay, es que no funciona! ¿Pero hemos hecho algo para que funcione?

Evidentemente, cada persona es libre de buscar el tipo de vida que le haga feliz. Pero para aquellos que deseen un futuro en pareja, vivir un amor duradero, o que sus relaciones funcionen, tienen que empezar por pensar que las cosas no son blanco o negro, que muchísimas veces hay que ceder, que tenemos que estar dispuestos a intentar cambiar algunas cosas y que no hay nada de malo en ello. Por mi parte, solo puedo asegurar que la recompensa supera con creces a los esfuerzos. Que no hay nada que a uno le pueda hacer más feliz que ver cómo pasa el tiempo y las personas se compenetran, se entienden, comparten partes de sí mismos... Pero la felicidad no cae del cielo, hay que empezar por querer encontrarla.

El esfuerzo es una pequeña parte del todo y ¿por qué a algunas personas les cuesta tanto?

1 comentario:

  1. Estoy muy de acuerdo contigo, para pensar eso hay que ser muy maduro y yo confieso que he caído en ello muchas veces. Intento ser justa pero... la verdad es que siempre que he cortado pienso que es culpa del otro. Reflexionaré, por eso te leo, porque reflexiono.

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