viernes, 11 de febrero de 2011

Lo prohibido

Ya desde pequeños tenemos muy vivo el sentido del morbo por lo 'no permitido'. Es curiosa nuestra forma de sentir y actuar: cuando de algún modo se nos niega la posibilidad de hacer algo, sentimos una inmensa curiosidad y un deseo escondido de hacerlo. Sin embargo, si de repente nos brindan la oportunidad de elegir, esa cosa pierde el morbo que tenía (o una gran parte).

¿Qué es lo que tanto nos atrae de lo prohibido? ¿Qué esperamos encontrar? Muchas veces, si decidimos hacerlo a pesar de los límites establecidos, nos sentimos mal porque no merecía la pena, se nos cae el mito. Es algo parecido a las fantasías sexuales. 'Me encantaría acostarme con Johnny Deep', pero es más valiosa la fantasía en tu cabeza, lo que esperamos, que lo que luego puede significar realmente. Esos pensamientos tienen la fuerza de la imaginación, no es más que eso, nuestra imaginación ¿Y por qué siempre tenemos fantasías que son prácticamente imposibles? Por que si fuese tan fácil, no serían fantasías.

Pero bueno, también es posible que Johnny Deep sea una máquina en la cama ¿no?... Quién sabe, eso queda en nuestra cabeza...

5 comentarios:

  1. Quizás porque me estoy volviendo muy realista, mis fantasias sexuales cada vez son menos, pero mis sueños no, y... ¡ay que ver con los personajes que sueño!
    Un saludo.

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  2. Soñar es gratis y, de momento, libre!!!

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  3. Es cierto, cuando haces de una fantasía una realidad se te suele caer el mito... mejor que las fantasías queden en eso, se disfrutan más. Yo soy más de Brad Pitt!

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  4. Yo personalmente me muevo casi solamente por el impulso del morbo que me da lo prohibido. Muchas veces se cae el mito, pero a veces la recompensa, la sensación de superación, o incluso las luchas internas que te provoca la ruptura de las normas, merece la pena.

    Hay que ser realista, pero a veces creyéndonos realistas vivimos engañados, pensando que los sueños sueños son, cuando muchas veces es factible hacerlos realidad.

    Sé que suena a libro de autoayuda, pero... es lo que pienso en estos momentos de mi vida.

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