lunes, 25 de abril de 2011

Tú ya me entiendes

R: No entiendo que las mujeres se acuesten con un hombre en la primera cita.
Yo: ¿Por qué no?
R: Creo que es de ser un poco fresca.
Yo: Yo lo he hecho... [momento de tensión].
R: Bueeeeno, pero a ver, una vez es otra cosa...
Yo: Yo lo he hecho más de una vez.
R: A ver, no quiero decir... bueno, no sé, tú me entiendes.
Yo: mmmmm... no.

(*R es mujer)

C: Me parto contigo, hay un programa de radio en el que tendrías que trabajar.
Yo: ¿Cuál?
H: ¿De qué va?
C: Joder tío, pues es un programa en el que salen hablando tías cachondas de sexo. Muy guarrillas... te ponen bruto.
H: [risa nerviosa, señal de que lo ha captado].
Yo: Ajá, ¿y decías que te parecía que yo tenía que trabajar ahí?
C: ¡Sí! ...No, a ver, no quería decir que tú fueses... no, a ver... bueno, tú ya me entiendes.
Yo: No... yo creo que no.

(*C y H son hombres)

Disfruto muchísimo con las meteduras de pata ajenas (las de este tipo, claro). Sobre todo con los rostros teñidos del color del tomate y las justificaciones trabadas que a veces no hacen más que empeorar el planteamiento inicial... está claro que por muy liberales que intentemos mostrarnos, aún hay muchos prejuicios en el 'binomio' mujer-sexo ¿pensamos lo que decimos o decimos lo que pensamos?

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