jueves, 26 de mayo de 2011

Entre las piernas I

No... no es lo que pensáis. No es éste un nuevo post de temática sexual (o quizá sí... pero desde un punto de vista más técnico).

El caso es que hace tiempo dije que compartiría algunos ejercicios para las mujeres (*nota al final) y son muy recomendables los que sirven para fortalecer el suelo pélvico (un conjunto de músculos internos). ¿Para qué sirve fortalecerlo? En primer lugar, para recuperar los músculos de la vagina después de un embarazo o para fortalecerlos antes de él. En segundo lugar, prevenimos las futuras pérdidas de orina. Y en tercer lugar (quizá el que más me interesa compartir), reforzar el músculo pubocoxígeo hará mejorar nuestra vida sexual, procurándonos orgasmos más placenteros, además de conseguir que lleguemos a ellos más fácilmente y que vayamos siendo capaces de controlarlos poco a poco (es decir, que seamos capaces de decidir cuando queremos tenerlo, adelantarlo o retrasarlo). ¿Eficacia? Yo diría que muy alta, aunque los resultados se van notando muy poco a poco, después de unos meses, pero ¿merece la pena no?

Son tres ejercicios diferentes:
  1. Es sencillo, y se puede realizar utilizando la típica pelota blanda con dibujitos que utilizan los niños para jugar (y que es sólo un poco más pequeña que un balón de fútbol). Consiste en sentarse en el suelo (a ser posible encima de un step o, en su defecto, encima de un escalón) y colocar la pelota entre las piernas a una altura media entre la cadera y las rodillas. Una vez colocada, tenemos que apretarla un mínimo de 20-25 veces repetidas en tres series. Deberíamos practicarlo, al menos, cuatro veces a la semana. 
  2. Otro ejercicio son las  elevaciones de pelvis: Nos tumbamos en posición decúbito supino (boca arriba, la espalda debe estar apoyada completamente en el suelo) con las rodillas flexionadas y elevamos la pelvis apretando bien los glúteos y aguantando arriba tres segundos. En este caso haríamos 15 repeticiones en 3 series. Podemos combinarlo con el anterior.
  3. Y, por último, las contracciones del músculo pubocoxígeo (para entendernos, contracciones como las que hacemos para contener la orina): recomiendan hacer unas 200 repeticiones todos los días. Pero, en este caso, podemos realizarlo en cualquier momento y lugar. Es muy efectivo.
En el siguiente post compartiré una forma más efectiva de fortalecer los músculos vaginales.

(** Nota: practicar los ejercicios de Kegel es también recomendable para hombres, una muy buena forma de aprender a controlar el orgasmo/eyaculación).

viernes, 20 de mayo de 2011

Formas de querer

Decía el otro día mi prima que lo que nos engancha al final de una persona es su forma de querernos. Le he estado dando vueltas. Es cierto, pero no creo que sea una forma específica ni genérica, sino que, de forma casual, esa forma es nuestra forma. No importa tanto no tener todas tus aficiones en común. De hecho solemos enamorarnos de personas distintas a nosotros (ya sabéis eso de 'los polos opuestos se atraen'). Lo que importa es que esa persona en concreto tiene una forma de quererte que la convierte en un imán para ti.

Y esto ocurre tanto en una vertiente positiva como en una negativa. Porque también hay personas 'atadas' a un amor perjudicial, mujeres adictas a hombres inconvenientes (y viceversa). Éste sería el caso más grave: estar en busca y captura de la infelicidad constante. Sin embargo, si disfrutas de la vertiente positiva te ha tocado la lotería.

Casi todo el mundo ha tenido en su vida a una persona que le ha marcado (¿puede haber más de una?). Si estás junto a ella lo sabes, sabes que ese sentimiento que te produce es algo especial... una fuerza magnética (si tienes con quien compararlo, claro). Si ya no estás, dentro de ti reconoces que nunca se irá.

No es fácil olvidar a alguien a quien te unen fuerzas 'físico-químicas' o sentimientos muy intensos (llamémosle como queramos). No es fácil alejar de nosotros esa 'forma de querer' que nos engancha. Y más si sabes que de un modo u otro, esa persona estará en ti de por vida, ya sea contigo o sin ti.