viernes, 20 de mayo de 2011

Formas de querer

Decía el otro día mi prima que lo que nos engancha al final de una persona es su forma de querernos. Le he estado dando vueltas. Es cierto, pero no creo que sea una forma específica ni genérica, sino que, de forma casual, esa forma es nuestra forma. No importa tanto no tener todas tus aficiones en común. De hecho solemos enamorarnos de personas distintas a nosotros (ya sabéis eso de 'los polos opuestos se atraen'). Lo que importa es que esa persona en concreto tiene una forma de quererte que la convierte en un imán para ti.

Y esto ocurre tanto en una vertiente positiva como en una negativa. Porque también hay personas 'atadas' a un amor perjudicial, mujeres adictas a hombres inconvenientes (y viceversa). Éste sería el caso más grave: estar en busca y captura de la infelicidad constante. Sin embargo, si disfrutas de la vertiente positiva te ha tocado la lotería.

Casi todo el mundo ha tenido en su vida a una persona que le ha marcado (¿puede haber más de una?). Si estás junto a ella lo sabes, sabes que ese sentimiento que te produce es algo especial... una fuerza magnética (si tienes con quien compararlo, claro). Si ya no estás, dentro de ti reconoces que nunca se irá.

No es fácil olvidar a alguien a quien te unen fuerzas 'físico-químicas' o sentimientos muy intensos (llamémosle como queramos). No es fácil alejar de nosotros esa 'forma de querer' que nos engancha. Y más si sabes que de un modo u otro, esa persona estará en ti de por vida, ya sea contigo o sin ti.

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