lunes, 18 de julio de 2011

Una chica más

Esta es la historia de una chica enamorada. Una chica más. Pero tan, tan enamorada que no veía defecto ni quería verlo. Para ella rozaba la perfección. Era capaz de hacer todo por él. Jamás creyó que hubiese en el mundo un chico igual. Jamás pensó que pudiese sentir alguna vez algo tan fuerte por nadie más ¿Que si sentía mariposas? Cada día ¿Que si veía la vida de color de rosa? Sin duda. Es la ceguera del amor incondicional y dicen que no hay más ciego que el que no quiere ver.

Ella podría ser cualquiera de nosotras.

En los cuentos siempre hay una bruja, así que en nuestro cuento no podía ser menos. Más concretamente, suele haber una zorra. Incluso más de una. Las mujeres siempre tenemos una en la que pensar. Hay ocasiones en la vida en la que alguna se convierte sin darse cuenta (o sin querer) en esa zorra odiada. Pero el cuento sigue. Y a esa chica enamoradísima hasta los huesos le parten el corazón. Un capullo, por supuesto. A veces se juntan capullo y zorra, una mezcla explosiva.

Una vez más, esa chica podría ser casi cualquiera de nosotras.

Pero la experiencia nunca está de más. Así que esa chica, después de pasar el 'período de luto' correspondiente, aprendió y, sobre todo, comprendió sus errores (vale, dejémoslo en parte de ellos). La siguiente fase suele ser la de cerrar con llave el candado del amor (-cerrado por vacaciones- se puede leer). Para después abrirlo a su debido momento (con los 'warning' encendidos, por si acaso).

Y es que ¿qué nos pasa muchas veces? Que esperamos demasiado y lo damos todo, todo y todo. Nos perdemos a nosotras mismas para convertirnos en una parte de ellos. Y hasta que no te dan *** ****, no lo ves. Eso sí, cuando lo aprendes, le haces un corte de mangas al capullo, a la zorra y a la madre que les parió y cierras la puerta, pero con doble candado. Y luego ya veremos. Porque el amor es lo que tiene,  nos da mucha felicidad, sí, pero también es lo que nos quita el hambre, el sueño y la capacidad de pensar racionalmente.

2 comentarios:

  1. Me ha encantado prima. Yo no habría hsabido decirlo mejor.
    Seguro que esa chica somos cualquiera de nosotras...

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  2. ¿Esa chica o ese chico? El amor es así para todos.
    Lo que realmente me preocupa es dónde demonios habré dejado la maldita llave del candado ¿Cómo abrirlo de nuevo? Espero que no sea un problema cuando encuentre a la persona adecuada.

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