lunes, 29 de agosto de 2011

Express yourself in sex (Aviso: contiene expresiones obscenas)

Desde el primer día en Londres una pregunta me corroía por dentro ¿Cómo es posible acostarte con alguien en otro idioma? Vale, vale. Ya sé lo que estáis pensando, que para tener sexo no hace falta hablar... ¿Pero qué pasa con las frases calientes que decimos cuando estamos en acción? (Las que digáis algo claro) ¿A alguien se le había ocurrido pensar en qué diría o cómo se expresaría? Pues sí, a mí.

Como a veces la curiosidad me mata, me puse manos a la obra en la búsqueda de alguien que pudiese resolver mis dudas (tampoco fue muy difícil). Y durante una cena con mis vecinos griego y chipriota surgió la conversación, a la que se entregaron en cuerpo y alma aportando el vocabulario, además de sus propias experiencias (que compartiré por parecerme 'información de interés general').

Así que aquí estoy para ilustraros con mis nuevos conocimientos del idioma:

**AVISO: A continuación aparecerán frases sexuales 'sucias', las conciencias más 'correctas' pueden ofenderse. Y el que avisa no es traidor.

- En primer lugar están las expresiones para las más tímidas, las que uno debe decir como mínimo (si quieres que se note que estás ahí, claro): 'I like it!' (si te gusta), 'I love it!' (si te encanta), 'Do it like that!' (si no quieres que pare de hacerlo de esa manera o si vas a enseñarle cómo hacerlo). Si, por ejemplo, no te gusta o no te ha gustado, una expresión que me parece muy socorrida y elegante es 'We don´t have chemistry' (no conectamos, no tenemos química), la cual podéis acompañar siempre de un 'sorry!' antes o después.

- En el segundo grupo añadiremos alguna que otra expresión un algo más hot: 'You are turning me on' (me pones), 'You make me hot' (me pones caliente) o 'I´m horny' (estoy caliente).

- Vamos subiendo el tono y la temperatura con: 'Is that the best you can do?' (-¿es así lo mejor que puedes hacerlo?- si quieres motivarle a hacerlo mejor o hundirle en la miseria, según se vea), 'Give me some more' (dame más), 'Suck my finger' (chupa mi dedo), 'Spank me' (azótame), 'Grab my hair' (agárrame del pelo).

- En el último grupo encontramos las expresiones para las más más más atrevidas (si eres fácil de escandalizar NO SIGAS ADELANTE):  'Fuck me hard' (házmelo más fuerte), 'I like the way you fuck me' (me gusta como me follas), 'Suck my pussy' (cómemelo), 'Suck my dick' (chúpamela- ellos también tienen derecho ¿no?), 'I want to feel [your dick / it] inside me' (quiero sentirla dentro de mí), 'I want to feel [my dick / it] inside your pussy' (quiero sentirla dentro de ti).

- Y para terminar, y separadas de todas las demás expresiones por su grandísima importancia: 'I´M CUMING' (me estoy corriendo), 'I CUM' (me corro), 'CUM' (córrete),'CUM FOR ME' (córrete para mí).

Y ahora ¡A practicar! (o a darse una ducha de agua fría).

P.D.: A muchos y muchas 'les pone' que utilices este tipo de expresiones. Así que ¡no te cortes ni un pelo!
P.D.2: A un alto porcentaje le pone que les hables en tu idioma, aunque no tengan ni pajolera idea de lo que estás diciendo (muchas y diferentes experiencias con distinto origen lo confirman).

miércoles, 24 de agosto de 2011

Want a friend? Come to London!

Para vivir en Londres tienes que cambiar el chip. Aquí las relaciones sociales van a otro ritmo, un paso más allá. Y es así. O te acostumbras o te acostumbras (o mueres, tú verás). Puedes ir caminando por la calle y de repente un Bob Marley, pero vivo (aunque cuesta creerlo por su aspecto), te sonríe, te sigue y en el momento menos pensado te lo encuentras detrás: -Hi! What´s your name Lady? I´m Bob Marley, nice to meet you! I´m from Jamaica, you know? Bla, bla, bla-. Y tú, que en España no acostumbras a parar el tráfico de peatones, te quedas con cara de 'eing?'. Pero el susodicho prosigue con su discurso de forma natural, sin pensar siquiera que a ti pueda llegar a incomodarte esa actitud. Y es más, no sólo es que se pare a hablar unos segundos contigo, es que te cuenta su vida, te apunta su teléfono y te invita a ponerte en contacto con su familia si en algún momento vas a Jamaica (obviously, con quien quieras). O te dan su teléfono para que llames si alguna vez vas a Tailandia. O te piden que les agregues a Facebook por si te apetece salir a tomar algo una tarde (porque aquí la gente se desmelena a partir de las 18.00)...

No se trata de sucesos aislados. Y a mí que de pequeñita me decían -No hables con desconocidos-, estas situaciones me descolocan. Hasta el punto de que el domingo un chico nos llegó a decir (en inglés): -Tranquilas, que no pretendo robaros el bolso-... ¡Toma ya! -No si en eso ya tengo experiencia, temo que me hagas oler un perfume que me haga desmayarme y luego abuses de mí, que lo he leído en un email en cadena español-. Y creedme si os digo que esto no es algo que me haya ocurrido a mí de forma eventual, no, no. Es que, por lo visto, es muy común. Por ejemplo: tú vas en el metro y si escuchas a alguien hablando en español te pones a hablar y quedas 'de buen rollo' para tomar cervezas o para salir con los amigos ingleses del recién estrenado amigo español. He de aclarar que es imposible que hables con todos los españoles, porque hay tantos que no existen días en el calendario para atenderlos a todos/todas.

Y lo más desconcertante es que el objetivo de estos acercamientos no es ligar (me han dicho). O no siempre, obviamente. El otro día estaba desayunando con mi 'recién estrenado amigo español' (¿qué pensabais? Integrarse o morir) y me decía que aquí la gente es súper sociable (SÚPER) y que muchas veces no pretenden 'tirarte la caña', sólo conocer gente nueva. Algo comprensible si piensas en que gran parte de la población que vive aquí viene de fuera y no conoce a nadie. Eso sí, como quieran ligar van a por todas... imposible frenarles.

He de puntualizar en que en todo esto de 'socializar' excluimos a los italianos, porque si hay algo que me queda claro después de un mes aquí, es que los tópicos sobre los hombres del país con forma de bota son ciertos. Es increíble el grado de 'acoso y derribo' al que llegan los amigos... algo inaudito. Tanto que hasta ahora tenía muchas ganas de vivir en Italia y se me han quitado. Para hablar de esto necesitamos otro post.

sábado, 13 de agosto de 2011

Embarrassing trouble

Primera 'liada' londinense.
Lugar:Wetmister.
Hora: Mediodía.
Suceso: Cual guiri en el rastro de Cascorro de Madrid, saco mi súper cámara de fotos del bolso y me lo dejo abierto. Paseo tranquilamente como una inocente turista y al ir a pagar la comida ¡sorpresa! Where´s my wallet? Shit!!! Fuck!!! (¿dónde está mi cartera? etc., etc.). Sí, estaba en lo cierto, no era una de esas veces en las que tu cartera se pierde en lo profundo de tu bolso de Mary Poppins. Bye, bye a mis libras en efectivo, mi DNI, mis tarjetas de crédito y mi tarjeta SIMM del móvil español. Voy tan despistada por la vida que lo mismo un día me roban el tanga y sólo me entero porque me da mucho el aire (ya, vaaaaaale, tampoco un tanga te 'abriga').

Pero esa no es la liada no. Ojalá. Lo más triste viene a continuación.

Íbamos de camino a la comisaría a poner la denuncia cuando a mis padres se les encendió la bombilla y nos dijeron que alegásemos que había sido un robo (y no un hurto) por temas de seguro (¡qué miedo, a  ver si ahora me van a cazar por contarlo en el blog!). Total, que dejo a mi hermana todas mis cosas (no podía entrar con el bolso y decir que me lo habían robado, que soy muy lista) y me dirijo a la comisaría intentando practicar lo que iba a denunciar, puesto que como ya os imagináis, tenía que hacerlo en inglés. Espero un rato y llega mi turno. Me atiende un policía muy amable al cual doy todos los datos de mi 'robo' con una cara de pena que me llega hasta el suelo (seguro que quería abrazarme, pero la ley no se lo permitió). Y después de tomar nota me dice: -Wait a minute, lady- se levanta y se mete en una sala. Y yo justo en ese momento caigo en que en Londres hay cámaras por todos los rincones... ¡ay madre! me dieron ganas de salir corriendo, ya me veía entre rejas, con el atuendo de rayas (-¡Con lo mal que me quedan las rayas, tía!-) y la cadena y la bola en el pie.

Y llegó de nuevo el poli y al ver mi cara de acojone me dijo (traduzco) -No se preocupe señorita, ahora va a venir a buscarla un coche patrulla y van a llevarla a la zona donde ocurrió el delito para ver si encuentra su documentación y reconoce al ladrón- (y pretendía animarme el amigo). En ese momento se me saltaron las lágrimas por meterme en semejante berenjenal (¿no nos decían siempre los padres que no había que mentir?). ¡Shit! ¡Shit! ¡Shit!. Mientras esperaba a que me detuviesen avisé a mi hermana del suceso, que a su vez avisó a mis padres del suceso, los cuales a su vez me quemaron a llamadas, las cuales yo no cogía por miedo a que hubiese micrófonos con traductores detrás esperando mi confesión. Como no cogía las llamadas me mandaban mensajes en plan: 'Di que no sabes hablar inglés' (después de haber hecho la denuncia en el mejor inglés que me ha salido en la vida) y yo pensaba -Madre mía, menos mal que se supone que me quieren, si no pensaría que pretenden deshacerse de mí- ; o 'Hazte la tonta' y yo -si digo que no sé inglés ya van a pensar que soy tonta-; o 'Huye, rápido' -Vale, soy tonta, les he dicho hasta mi talla de sujetador... podrían venir a buscarme en 0,5 segundos-... OMG! (traducción: Oh my God! y cara de pijo-de-pelo-raya-en-oreja)¡Vamos, que no tenía escapatoria!

Cuando llegó el coche de policía me metieron en una especie de sala de confesiones como las de las pelis, con espejo y todo. Vi mi cara de tonta reflejada en él, sí. Seguro que Horatio (CSI) estaba partiéndose detrás del cristal. Me hicieron las mismas preguntas y yo estaba a punto de reventar y confesar como Brenda la del trono de 'Mujeres y Hombres y Viceversa' el otro día (ese programa que alimenta nuestra cultura general de una forma escalofriante). Y entonces empecé a hacerme la tonta, a cambiar unas palabras por otras y a decir que nooooo, que no podía reconocer al chico, que no había sido un tirón de bolso y que -Sorrrrrrrry, i don spikkkk inglis veri güel-. Y ya, cuando confirmaron que realmente no era muy lista, me dejaron marchar. Yo no sabía si alegrarme o irme del país por vergüenza (con el ego que yo tengo, oiga usted).

Y ahí estaba mi hermana, esperándome en la esquina entre lágrimas, con mi bolso debajo de la cazadora, diciéndome -Ayyyyyy ¡qué miedo he pasado! Creí que la próxima vez que te vería sería dentro de un horario de visitas-. No sé que habría sido mejor si eso o que pensasen que tenía un problema cerebral.

P.D.: Ssshhhhhhh, que esto no me ha pasado a mí ¿eh? que es a una amiga de una amiga de una amiga de su pueblo y seguro que no es ni verdad ¡vamos, hombre!

domingo, 7 de agosto de 2011

You can´t go outside today

Como el mismo título indica, llevo encerrada en mi habitación desde anoche, y no por estar haciendo malabarismos sexuales, por desgracia. Me he levantado a las 10 a.m., ¡ah, sí! he salido de la habitación para dirigirme a la sucia cocina que compartimos con seis rooms más (ya os hablaré un poco de mis vecinos raros), he desayunado unos deliciosos mini-muffins de arándanos (¿por qué en el Lidl de mi barrio no tienen éstas cosas?) y cuando ya estaba duchada y vestida ha empezado a llover como si no hubiese un mañana.

Cuando ha llegado S (S is my Sister, no Serena la de Gossip Girl) de correr dispuesta a vestirse para irnos a visitar Greenwich, nos hemos dicho: -Buah, démonos prisa que seguro que pronto parará-. Pooooobres inexpertas en la vida londinense. Y ahí estábamos las dos, vestidas, sentadas en nuestras respectivas camas y mirando por la ventana cruzando los dedos para que estos ingleses cerrasen el p*** grifo.

Y como me he leído el libro de 'El secreto', mi mente ha atraído el sol y la lluvia ha parado. Pero como no puedo estar atrayendo el pensamiento de forma constante, en cuanto hemos cogido las cosas se ha ido el sol y ha vuelto a llover a mares. Y así unas cuantas veces más: -Corre S, que ya sale el sol-, y el sol -Que noooooo chicas, que era broma-. Hasta tal punto que ya nos hemos tenido que quedar aquí a comer una ensalada de salmón... ¡me van a salir las ensaladas de salmón por las orejas! porque como nos da asco cocinar en esos sospechosos fogones solo nos hacemos ensaladas (eso sí, ayer fuimos al mercado de Portobello en Notting Hill y comimos una paella que me supo a gloria).

Y ahora otra vez sale el sol ¿será verdad esta vez? Por si acaso ya tengo el bolso en la mano (el paraguas y la canoa).

jueves, 4 de agosto de 2011

Here in London

Ya por fin puedo decir que estoy instalada en Londres para pasar un mes. La verdad es que desde que llegamos hemos ido cargando con nuestras maletas de un lado a otro por diferentes motivos que no viene al caso comentar (de momento mejor así, porque aún no soy capaz de sacarle el lado gracioso al asunto). Sin embargo, he aprendido algo estos días: 1º- Si en Ryanair el límite de peso es de 15kg, es de 15kg, no de 18kg o de 25kg (como fue mi caso... no comment!); 2º- Me han educado muy bien y soy una persona limpia y ordenada, quizá demasiado, pero no es el caso de la gran mayoría de los jóvenes (y no tan jóvenes) de hoy en día que, con perdón, son muy guarros y donde yo veo mierda ellos ven amapolas y mariposas.

Otra cosa que he aprendido, esta vez sobre meteorología, es que no es imposible tener las cuatro estaciones del año en un mismo día. Y esto obviamente es un problema, porque te levantas con el diluvio universal, sales de casa vestida para esa ocasión  y de repente sale el sol y te achicharras como una salchicha a la brasa. Pero si te pones sandalias y shorts puede pasarte lo contrario y convertirte en una salchicha pasada por agua (o no, porque el tiempo aquí es como una lotería). Y entre un extremo y el otro hay mil posibilidades meteorológicas, por lo que para acertar tendrías que salir de casa como un caracol con tu armario a cuestas... y como 'va a ser que no', pues 'ajo y agua' (like we say in spanish).

A pesar de ese pequeño [risas] detalle, disfruto muchísimo de Londres, la mezcla de razas y culturas me encanta y me hace darme cuenta de que en España aún estamos retrasados en ese sentido. Aquí es muy común ver a jóvenes musulmanas con el velo trabajando en tiendas como Top Shop o Primark (dejando a un lado si nos parece bien o no), hinduistas por la calle cantando el Hare Krishna, diferentes tribus urbanas con atuendos realmente impactantes, turbantes, burkas, vestidos africanos, etc., etc. Aquí hay de todo y todos son iguales a pesar de sus diferencias. Tuve esa misma sensación cuando estuve en Nueva York. Si no pudieses ver el paisaje urbano y sólo te fijases en la gente, no sabrías decir en qué país estás.

Y por hoy me despido. Durante este mes viviré el día a día fijándome en cada detalle para ver si puedo encontrar  'lo gracioso' de las cosas que me rodean aquí. De momento ya tengo un par de ideas así que... No cambien de canal, please!!

Kisses from London.