jueves, 4 de agosto de 2011

Here in London

Ya por fin puedo decir que estoy instalada en Londres para pasar un mes. La verdad es que desde que llegamos hemos ido cargando con nuestras maletas de un lado a otro por diferentes motivos que no viene al caso comentar (de momento mejor así, porque aún no soy capaz de sacarle el lado gracioso al asunto). Sin embargo, he aprendido algo estos días: 1º- Si en Ryanair el límite de peso es de 15kg, es de 15kg, no de 18kg o de 25kg (como fue mi caso... no comment!); 2º- Me han educado muy bien y soy una persona limpia y ordenada, quizá demasiado, pero no es el caso de la gran mayoría de los jóvenes (y no tan jóvenes) de hoy en día que, con perdón, son muy guarros y donde yo veo mierda ellos ven amapolas y mariposas.

Otra cosa que he aprendido, esta vez sobre meteorología, es que no es imposible tener las cuatro estaciones del año en un mismo día. Y esto obviamente es un problema, porque te levantas con el diluvio universal, sales de casa vestida para esa ocasión  y de repente sale el sol y te achicharras como una salchicha a la brasa. Pero si te pones sandalias y shorts puede pasarte lo contrario y convertirte en una salchicha pasada por agua (o no, porque el tiempo aquí es como una lotería). Y entre un extremo y el otro hay mil posibilidades meteorológicas, por lo que para acertar tendrías que salir de casa como un caracol con tu armario a cuestas... y como 'va a ser que no', pues 'ajo y agua' (like we say in spanish).

A pesar de ese pequeño [risas] detalle, disfruto muchísimo de Londres, la mezcla de razas y culturas me encanta y me hace darme cuenta de que en España aún estamos retrasados en ese sentido. Aquí es muy común ver a jóvenes musulmanas con el velo trabajando en tiendas como Top Shop o Primark (dejando a un lado si nos parece bien o no), hinduistas por la calle cantando el Hare Krishna, diferentes tribus urbanas con atuendos realmente impactantes, turbantes, burkas, vestidos africanos, etc., etc. Aquí hay de todo y todos son iguales a pesar de sus diferencias. Tuve esa misma sensación cuando estuve en Nueva York. Si no pudieses ver el paisaje urbano y sólo te fijases en la gente, no sabrías decir en qué país estás.

Y por hoy me despido. Durante este mes viviré el día a día fijándome en cada detalle para ver si puedo encontrar  'lo gracioso' de las cosas que me rodean aquí. De momento ya tengo un par de ideas así que... No cambien de canal, please!!

Kisses from London.

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