miércoles, 16 de noviembre de 2011

Juego de miradas

Dícese de la práctica que consiste en excitar a un ligue potencial jugando a ver quién aguanta más la mirada. Algo así como un 'silencio en la sala que el burro...', pero para adultos. Cuando era pequeña jugaba con mi hermana a ver cuál de las dos aguantaba más tiempo sin reírse mirando a los ojos de la otra y, aunque yo siempre perdía, desarrollé una gran habilidad para generar reacciones en el adversario con mis ojos (pero es que mi hermana era muy dura).

Si dominas esta técnica tienes en tus manos un arma poderosa en el arte de 'llevártelos al huerto'. Además, disfrutarás de una pequeña experiencia divertida y provocadora. Es fundamental que dirijas tus miraditas hacia alguien que las vaya a corresponder... porque si no, puede que la estés liando parda y que te denuncien por acoso (o como le pasó a un amigo, que te comas un '¿qué coño miras?'). Y como que no tiene gracia. Si ya eres usuario avanzado en el juego dominarás el 'efecto imán'. Es decir, no sólo sabes mantener la mirada del contrario y jugar a hablar con la tuya, sino que sabes cómo atraer la mirada de quién te interesa.

Puede parecer una gilipollez, pero conozco de primera mano más de un caso (y más de dos) en el que, gracias a las miraditas, se ha terminado en un revolcón. Por eso es importante hacer la advertencia de que se trata de un juego peligroso en el que no se debe entrar sólo por 'probar' (**ver conclusión), porque igual terminas en un embrollo considerable.

Con los ojos decimos mucho (está bien, unos más que otros, hay gente desesperantemente inexpresiva = me abuuuuurro). No puedo hacer aquí un manual sobre 'Cómo mirar' (eso depende de cada uno), pero como primer consejo diría que es fundamental despojarse de la vergüenza y calzarse una dosis generosa de descaro. Además, con la mirada no sólo estimulas a tu receptor, sino que, ya con un 'professional level', tú mismo te estás excitando con el juego (sumado a las miradas correspondidas). Así que ya sabéis, os plantáis frente al espejo y os miráis, a ver si pasaríais una noche de pasión con el que está enfrente.

Aquí entra en escena el grado de imaginación que tengas. Porque cuando lanzas miraditas, estás a la vez pensando en qué es lo que quieres decir con esa mirada (SUCIO, SUCIO, SUCIO) y estás interpretando, según tus intereses, qué es lo que el otro te quiere decir (muyyy sucio). Y ¡ojo!, que a veces la imaginación nos juega malas pasadas y lo mismo te cuelas y te ves envuelto en un 'contigo no bicho'.

Conclusión: Para que no te hagan 'la cobra' es igual de importante saber utilizar la mirada como saber interpretar bien la del otro. (**)Y siempre contar con el factor 'calientacoños' o 'calientapollas', porque haberlos haylos, así que ¡WARNING!

2 comentarios:

  1. Me encanta ese juego..me tire infinitas noches jugando a seducir. Sobre todo cuando empieza en una discoteca desde..relativamente lejos, y las miradas se van acercando entre la gente, hasta estar al lado el uno del otro..y termina en un beso, primero delicado, de tanteo, y después pasional sin siquiera mediar palabra ni saber su nombre. Me paso en una ocasión tal y como lo he relatado y la sensación fue increible y el morbo infinito..

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  2. Me encanta!
    http://elpaseodelestilo.wordpress.com/

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