viernes, 4 de noviembre de 2011

Que te den plantón

Hace unos días hablaba con una amiga acerca de que una de las cosas que más joden rabia dan es que te den plantón. O que, sutilmente, te den plantón. Es decir, esas veces en las que vas a quedar a una hora, luego es otra, luego se alarga el plan y ya no sabe y, al final, de la mala leche que te entra, le mandas a la mierda, te vas a casa y apagas el teléfono (y cruzas los dedos para que se la pille con la cremallera del pantalón).

Pero esa no es la única causa de la mala leche. Encima, cuando tienes una cita con un chico (nuevo o seminuevo), los preparativos son poco menos que la boda del príncipe William y Kate. Depilación, exfoliación, hidratación, *perfumación. Raya del ojo, colorete, máscara de pestañas. Tu mejor ropa interior (o sea, la que creas que le va a poner más bruto). Tacones. Hora y media de selección del conjunto adecuado: ni demasiado sexy (igual que en los huevos Kinder, la sorpresa está en el interior) ni demasiado recatado (esto jamás de los jamases) ni arreglado ni informal. Y todo para obtener un aspecto de ‘he elegido lo primero que he pillado en el armario’ (que no te lo crees ni tú).

Con toda esta parafernalia (que parece más bien una salida de La Pantoja al escenario) podéis imaginar que cuando ya estás lista por fin y te llega un mensaje: 'mejor una hora más tarde'; luego otro: 'no sé si me va a dar tiempo'; y, finalmente: '¿Por qué no lo dejamos para mañana?', quieres matar. Y matar con dolor. No puedo evitar recordar a Ally McBeal (¡qué gran serie!).

Hace años me pasaba constantemente (cuando digo constantemente es tres de cada dos veces, así de exagerado). Tanto, que llegó un punto en el que dejé de prepararme. De hecho, cada vez que quedaba con él hacía otros planes (por si las moscas). Así, a veces, terminaba queriendo torturarle porque había aparecido cuando yo no estaba lista o cuando me había saltado alguno de los pasos del proceso de 'chapa y pintura' o cuando ya tenía otro plan. Era una locura, llegué a odiarle profundamente. Hasta pensé en hacer vudú (nunca confesaré).

Así que chicos... si queréis evitar que os piten los oídos (¡y esto no es *ná!), que se os pille la picha con el pantalón a lo Algo Pasa con Mery, torturas a distancia y, sobre todo, una dura abstinencia sexual hasta que se pase el merecido periodo de cuarentena... ¡Haced un solo plan y no mareéis la perdiz joder!

3 comentarios:

  1. Cuando tienen un plan mejor que follar contigo es que algo estás haciendo mal.
    La única mujer a la que he dejado plantada estaba sonadamente loca.

    ¿Igual proyectas la imagen errónea?

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  2. Sí, es q van a follar con otra!!!! Así sois!!!!

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  3. Llegar al restaurante q se vaya a por el móvil y q no vuelva ¡ eso es plantón ¡ pero mujer prevenida vale por dos...fuimos al restaurante de mis amigos en un pueblo, tuve quién me regresara, comimos genial (q vivan los amigos )

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