lunes, 9 de enero de 2012

Ponme encima de la barra

No se me ocurre un modo mejor de empezar el año con vosotros que con una historia picante...


Una de las fantasías sexuales más frecuentes es tener sexo salvaje encima de la barra de un bar. Es cierto que algunas fantasías, llevadas a la realidad, pueden decepcionar. Pero no es el caso. Como ya sabéis los que leéis el blog de vez en cuando, suelo hacer hincapié en la ropa interior, y en el caso de nuestra protagonista no podía ser menos. Cuando tienes el presentimiento de que una cita promete (y mucho) tienes que prepararte para la ocasión. Una ropa interior llamativa, al igual que unos tacones altos, puede aumentar tu seguridad y hacerte sentir mucho más sexy: el encaje y el color rojo o el negro no nos fallan a las mujeres.

El encuentro prometía ser intenso desde el principio. Cuando una tiene una sensibilidad sexual especial, nota esas cosas. Siente cuando un tío es una máquina en la cama y no suele equivocarse. Porque todo es cuestión de química, ya sabéis. Él cumplía su perfil: alto (muyyyyy alto), fuerte (muyyyyy fuerte), piel oscura (buenos amantes), seguridad y descaro... cuando un hombre encaja en este perfil... no suele fallar (¡ehhh! que hay muchos perfiles distintos).

Mientras se vestía, estaba excitada. No estaba nerviosa, los nervios son para principiantes. Pero cuando las pulsaciones bailan claqué y sabes que no estás nerviosa, es porque estás caliente, porque tu imaginación vuela y tu *deseómetro está que se sale... (o sea, lo que, explicado en términos sexuales, es estar cachondo).

Y así llegó al restaurante. Poco a poco se iba quedando vacío. Y ella bebía en la misma barra en la que se imaginaba follando con él. Toda conversación estaba de más, porque ambos sabían bien lo que querían. Y, por fin, salieron las últimas personas. Verle echar el cierre con sus brazos musculados (¿no son los brazos fuertes jodidamente sexys en un hombre?) fue para ella como escuchar el pistoletazo de salida. Inmediatamente se dio la vuelta, se dirigió a ella y la besó con ganas. Y ella, tan pequeña, era como una muñeca para sus cerca de dos metros de estatura, circunstancia que no hacia más que incrementar el morbo de la situación ¿Te imaginas a un hombre que es capaz de levantarte con el taburete en el que estás sentada sin apenas inmutarse? ¿Te pone pensarlo? A mí sí, desde luego... Cada movimiento hecho con decisión provocaba en ella una especie de descargas eléctricas de placer. Sin esfuerzo la colocó encima de la barra... Y prenda a prenda, la iba desnundando: camisa de seda transparente, zapatos de tacón, pantalones...  ya sólo quedaba la ropa interior que ella había elegido intencionadamente. Y así, él fue recorriendo con sus manos y su boca cada parte de su cuerpo, deteniéndose, como buen jugador sexual, en las zonas clave. Ella se moría de ganas de pasar a la acción, de coger las riendas y de darle placer como él ya estaba haciendo. Y lo hizo. El buen sexo es una lucha de poder: es saber darlo y cogerlo en el momento idóneo, es saber mandar y ser mandado, es saber desobedecer, es saber robar...

Y cuando él entró... ¿cómo se puede describir el placer? ¿cómo lo haríais vosotros? La RAE habla de 'goce, disfrute espiritual'... no, no amigos. Yo hablo de disfrute físico puro. La levantó una vez más con sus brazos y la empujó contra la pared. Y la empujó, una y otra vez... Y así ella llegó a la cima del placer, para después volver a comenzar la subida... esa es la suerte de las multiorgásmicas, un orgasmo no es el fin, sino que puede ser el principio. En la barra, contra la pared, encima, debajo, de pie... y sólo con el sonido de sus respiraciones jadeantes. Encima de él, con el poder en sus caderas, volvió a tener un orgasmo. Y tras éste, él cogió el mando de nuevo. Se acercaba el final... él la levantó y ella rodeaba su cuerpo con sus piernas. Y así, con sus cuerpos empapados en sudor y con las pulsaciones aceleradas por la práctica del mejor ejercicio que uno puede hacer, él llegó al orgasmo.


...Y, tras escribir esto, confieso que estoy caliente. Espero no ser la única...

6 comentarios:

  1. Hola Dora! Soy seguidora (he aqui una rima) de tu blog! me hace reir mucho!y, a veces, alguna de estas historias se cuela entre mi sueños...y no veas con que buena cara me levanto! gracias!!

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  2. Dora, Dora... Como si lo estuviera viendo! Pobres usuarios del bar al dia siguiente... Sin duda en este caso, la ignorancia es felicidad!!

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  3. Todo es compartido, Dora. Me gustaría estar en la piel de quien lograra envolverte. Además, este lunes 9 de enero era perfecto para dejarse llevar

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  4. la veo como una fantasia sacada de una peli porno

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  5. Dora, pues no creo seas la única que ha terminado caliente tras leer eso; a quien no le gusta esa guerra de poder y juegos de seducción,que siempre son excitantes.. de verdad que buena forma de iniciar el año..

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  6. Si te apetece algún otro acaloramiento, pásate por mi blog. A ver qué tal te funcionan las palabras de otros para subir la temperatura.
    http://programademanolibre.blogspot.com/2011/07/la-silla-de-madonna.html

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