domingo, 4 de marzo de 2012

Entre las piernas II: El experimento

Ya hace meses que escribí la primera parte del post en el que compartía ejercicios para fortalecer el suelo pélvico y disfrutar así de una vida sexual más placentera. Pero quería hablar también de las bolas chinas. Y antes de hablar, hay que informarse y probar.

Pregunté a varias mujeres (por desgracia, no conozco a muchas que las usen), busqué información, pregunté en Sex Shops, leí, leí y leí... Y, por supuesto, las probé. Pero como no bastaba con unas cuantas veces aisladas, me propuse usarlas durante una semana completa y, además, me lo tomé como un experimento de excitación personal. Por partes.

Os recomiendo leer este post y este otro del blog intimsecrets sobre salud sexual y sexo en pareja. Hay muchísima información sobre las bolas chinas, pero aquí está muy bien explicada y resumida. Hacer un uso regular de éstas sólo aporta beneficios, pero como cualquier músculo que queramos trabajar, hay que hacerlo poco a poco (nunca pretenderías ponerte como Madonna en un día ¿verdad?): Empezando por unos minutos, con constancia, hasta un máximo de tres horas (yo las tuve cuatro horas porque creía recordar que eran cuatro y no tres. Y ¡Oye! aquí sigo, más contenta que unas castañuelas y sin agujetas ni contracturas musculares).

Mi experiencia personal. Soy un poco bruta, pero he de reconocer que tenía plena confianza en mi vagina por el gran control que tengo sobre ella. Y no puedo estar más orgullosa después del experimento. Durante la semana pasada las llevé entre dos y cuatro horas diarias, cinco días seguidos haciendo mi vida normal sin gran esfuerzo (pero llevo toda mi vida prestando gran atención a mi músculo favorito). Le pondría hasta una medalla si tuviera donde colgársela...
Imagen compartida por la sexóloga Sylvia de Béjar


Placer. Siempre se ha oído hablar de las bolas chinas como una herramienta para la masturbación femenina, pero es un mito. Puedo decir abiertamente que su uso continuado no me ha proporcionado placer sexual, y mira que mi vagina es agradecida. Es cierto que mientras conducía sentí alguna que otra leve descarga de placer (baches, zonas de la calzada levantadas...), al igual que bajando rápido las escaleras. Pero no podría tener un orgasmo con su uso corriente ni saltando a la comba. Las pequeñas vibraciones de cada bola al moverse (ya que tienen dentro otra pequeña bola más pesada que es la que te obliga a contraer la vagina cuando las llevas puestas) son insuficientes para correrse. Me encantaría conocer a alguna mujer que lo haya conseguido para ponerla en mi lista de 'Mujeres admiradas'. Sin embargo, me sirvieron para confirmar que tengo una entrepierna 'cachas'. Una vagina fuerte como Hulk (pero no verde, tranquilos, es dulce como una princesa Disney).

Introducir las bolas en mi interior fue una experiencia fascinante. Debería haber mini-reportajes sobre el tema. Las mías son dos bolas rosas (una princesa Disney, lo que os decía) del tamaño aproximado de pelotas de ping-pong. No entran con facilidad sin el uso de lubricante (pero no lo quise usar porque odio la sensación resbaladiza de los lubricantes vaginales). Por eso tuve que empujar un poco y, de repente, la vagina las absorbió como si fuese una planta carnívora. Como cuando tus labios envuelven un Chupa-Chups al sacarlo de la boca, pero en dirección contraria. Es decir, es tu vagina la que envuelve a las bolitas, que permanecen en la cavidad como si hubiese sido siempre ese su hogar (pura poesía...).

Excitación. Pero hay algo que sí me gustó especialmente y por lo que repetiré la experiencia (además de por seguir poniendo en forma a esta maravillosa amiga que la naturaleza me ha regalado, como si yo fuese su personal trainer). Cómo lo explico. Podría decir que por algo similar (muy similar) a lo que siente un exhibicionista cuando un voyeur le observa. Fue una sensación de provocación silenciosa. Pensar que si la gente de mi alrededor supiera que llevaba unas bolas chinas puestas no les sería indiferente me excitaba. Fui con ellas a la universidad, al trabajo, de compras... Reconozco que la provocación me excita, sí. Obviamente, soy yo la que siente esa provocación, porque cada cual recibiría la información de un modo distinto (¡A saber! lo mismo muchos ni siquiera reaccionarían), pero hacerme a la idea de que sí, me pone.    

Lo que queda claro chicas, o más claro aún, es que debemos cuidar y ejercitar nuestras vaginas, que son potenciales fuentes de placer sin límite. Y debemos hacerlo por nosotras, por nuestra salud sexual, porque aprenderemos a buscar/encontrar/contener los orgasmos para llegar a la cima del mejor de los placeres. El sexo es maravilloso, y con información lo es muchísimo más. Tenemos que convertirnos en conductoras profesionales de nuestro propio placer ¿Os apuntáis?

9 comentarios:

  1. Efectivamente, lo de correrse simplemente por llevar las bolas es un mito....que yo comprobé también.
    Te recomiendo que las lleves puestas en el gimnasio, la combinación "elíptica-bolas chinas" es estupenda.

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  2. Jaja ¡Genial! Un nuevo experimento... No dudes que las llevaré ¿será demasiado para mis clases de spinning?

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  3. muy buen post, me he echado unas risas, gracias por tu mención y por la sinceridad de tu experiencia jeje, saludos!!

    http://intimsecrets.com/

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  4. Es algo que nunca me llamó la atención probar, precisamente porque pensaba que no me proporcionaían placer; pero claro, no había visto el punto de vista saludable para mi vagina, a la que adoro también :). En mi próxima compra en el sex-shop me animaré a probar unas a ver que pasa...., ya están en la lista!!!. Gracias

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  5. Hola!! Queria hacerte una pregunta: Tienen caducidad las bolas chinas? Por ejemplo si hace unos ocho años que no las usas, por un motivo concreto, puedes volver a usarlas? Gracias.
    N.M.

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  6. Las bolas chinas no caducan, pero sí es muy importante el material del que estén hechas, que debe ser suave y no poroso para evitar que se acumule suciedad o bacterias. La mayoría son de silicona o elastomed (que es más o menos lo mismo). El cordón que las une debe estar plastificado o ser del mismo material por el mismo motivo. También las hay de otros materiales, por ejemplo, el plástico no es recomendable como te dirían en una tienda especializada por el poro.

    Para usarlas por primera vez, como pone en el post enlazado arriba de IntimSecrets, debes hervirlas en agua para esterilizarlas. Y entre uso y uso con agua y jabón.

    De todos modos, si tienes dudas sobre el tipo de material del que están hechas tus bolas chinas, siempre puedes acercarte a una tienda especializada y preguntar. Y, en el peor de los casos, puedes invertir el dinero en unas nuevas, que sean de buena calidad. Porque merece la pena y, al fin y al cabo, te servirán prácticamente para toda la vida.

    Espero haberte ayudado y que empieces a usarlas pronto :-)

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  7. Es totalmente verdad, no llegas al orgasmo aunque sea agradable llevarlas puestas. Voy a volver a empezar...a ponérmelas y a practicar. Pero a veces se me hace tan pesado!!

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  8. Genial tu post! me encanto! yo tampoco las creía mucho! Y las compre por curiosidad...y no he llegado al orgasmo con ellas, y tampoco las veo como un juguetito sexual..pero, si, que reconosco, a mi, fueron estupendas para la lubricación. Era ponerme un ratito, caminar...y lluego iba corriendo hasta mi marido, ya preparadita! jejeje tambien, con el tiempo he tonado que tengo "más fuerza" con la vagina...y ya lo imaginais que intensifican las relaciones, el placer. ;)P.S: he regalado a mi hermana..y esta encantada! jejeje

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