jueves, 28 de junio de 2012

Tengo un hijo

Película "Como la vida misma"
¿Qué pasa cuando te estás ligando a alguien y, de repente, te dice "tengo un hijo"?

Con X años (no seré yo quien diga cuántos) no es nada alarmante, nada del otro mundo. Pero cuando estás en plena veintena puede dar un poco de pánico. A mí por lo menos. Pero oye, pensando en lado positivo... tiene sus ventajas ¿no? Se presupone que la persona será más responsable (mmm... no tiene porqué), con los objetivos más claros (mmm... no tiene porqué) y unas prioridades definidas (mmm... no tiene porqué).

¿Qué es lo que nos da tanto miedo? Sólo puedo hablar por mí. Hace unos años, ligué con un chico que iba al mismo gimnasio que yo. Yo no me cortaba ni un pelo y él se mostraba un poco tímido. Hablábamos por MSN, la cosa se ponía calentita, ambos teníamos claro a lo que íbamos y, VOILÁ:

jueves, 21 de junio de 2012

La curiosidad mató al gato

Una vez, cuando era más joven (je-je-je), mi novio leyó mi diario. Pobre. Ahí comprendí bien lo que quiere decir la expresión "la curiosidad mató al gato". Llevábamos dos años saliendo, pero la cosa estaba más que muerta y yo era incapaz de dejarle. Le quería mucho, pero, y aquí viene el topicazo number one, no estaba enamorada de él.

Un día empecé a salir por un ambiente nuevo, a conocer gente nueva y, sobre todo,  a entrar en contacto con chicos nuevos. Una tarde rondaba por allí un chico que me llamó mucho la atención (que estaba como un queso). Yo estaba "comprometida" y la infidelidad no era una opción, pero el chico me atraía muchísimo. Todo empezó con unas miradas de lejos. Miradas que no se pueden evitar cuando alguien te ha gustado físicamente, con las que no pretendes nada, sólo alegrarte la vista. En un momento dado, él se acercó a mí y empezó a hablar conmigo. Era algo más mayor que yo (mi debilidad). Me sentía fatal, porque estaba cerca de entrar en paro cardíaco de la excitación que me producía sólo su mirada y cómo me hablaba.