lunes, 20 de agosto de 2012

Infiel tú, ¿infiel yo?

Bacanal - Paul Cézanne
ATENCIÓN: Zona de arenas movedizas. Partiendo de la base de que cada uno tendrá en este campo su opinión y experiencia y que yo hablo de la mía, lanzo mi pregunta: ¿Perdonaríais una infidelidad? 

"¿YO? Nunca en la vida, jamás de los jamases". De primeras, todos tenemos respuesta. Tenemos nuestros valores, estamos convencidos de ellos, por eso son nuestros. Pero tanto si estamos seguros de que no lo perdonaríamos, como si estamos seguros de que sí... no lo sabremos hasta que no pase (y cruzo los dedos por ti, baby). Unos dicen "jamás", otros dicen "por qué no". Pero muchas veces se convierte en una tragedia griega.

Venga, me mojo.
Reconozco que he pasado por muchas etapas de opinión. Como dijo Aristóteles (con quien no me llevo muy bien por ese concepto suyo de la mujer), "el hombre es un animal social" y como tales, nos educan. Las religiones se encargaron de convertir el sexo en algo impuro y pecaminoso (no vaya a ser que disfrute usted del placer carnal) y le asignaron un único fin: procrear -¿he dicho alguna vez que me encanta la palabra "pecado"-. En occidente nos han educado para respetar la monogamia, eso es lo correcto. Si te sales de "lo correcto", no sigues la normal social y entonces desentonas. Pero yo, en mi línea de rebeldía, pienso (y, espera, que me intento convencer de ello) ¿por qué seguir normas morales que otros nos han impuesto y no crear las nuestras propias partiendo desde cero? ¿por qué no permitirnos ser nosotros mismos dejándonos llevar y conociéndonos un poco?

Suelo decir que en este tema existe, muchas veces, una doble moral. A todos nos cuesta transgredir una norma bajo la que hemos crecido y reconocer instintos "incorrectos". Por eso, sobran los casos de gente que se muestra tradicional, contraria a las relaciones abiertas y a la máxima "sexo para todos" (¡ah no! que era "café para todos"), pero sí sexo para ellos, como si por follar sin parar te diesen vidas (cuantas más personas te folles, más estrellitas en tu marcador y más posibilidad de pasar al siguiente nivel). Y oye, genial, ¿pero por qué no somos capaces de plantear esto en una relación? ¿qué nos lleva a pensar que nosotros querríamos echar una canita al aire y que nuestra pareja, que se contiene, no querría? A lo mejor no querría... o a lo mejor sí.

Cuanto más leo, más entiendo que esto sobre lo que reflexiono tantas veces, no es nuevo. Ya en Grecia las bacanales eran dignas de mención. Pero sin irnos muy lejos, dentro de grupos intelectuales como el de Bloomsbury de principios del S.XX, que contaba con personalidades tan importantes como mi querida Virginia Woolf, el sexo era entendido como algo libre, no entendían la "exclusividad". En pareja, nos unen sentimientos mucho más profundos que el deseo sexual (que es pura química) y, a veces, quiero creer que lo importante es ser fiel sentimentalmente y no tanto sexualmente.

¿Pero por qué duele tanto una infidelidad? Por cómo lo percibimos. Porque nos han enseñado a entender el sexo como una propiedad de la pareja, por lo que practicarlo fuera de ella es como un robo. Es desleal. Y lo es, mientras no se diga lo contrario. Desde pequeños aprendemos el concepto "mío", y ya con la edad lo aplicamos a las personas: mi novia o mi novio (es mío y sólo mío).

¿Creéis que una pareja que decide tener sexo por libre está destinada al fracaso? ¿Puede funcionar? Quitando los casos de parejas famosas del mundo del arte y la literatura, no tengo casos reales a los que agarrarme. Yo creo que pueden pasar dos cosas: que funcione estupendamente tras un primer período de "adaptación" o bien que haya celos, desconfianzas, que uno de los dos miembros se marche con otra persona para tener una relación tradicional, o que la emoción de tener sexo con personas desconocidas te haga desear menos a tu pareja. Conclusión: Es posible que no estemos preparados para esto... y a ver quién es el valiente que da el primer paso. Quizá algún día.


"La potencia intelectual de un hombre se mide por la dosis de humor que es capaz de utilizar". 
Nietzsche (1844-1900).

29 comentarios:

  1. Creo que le damos una importancia desmesurada a la fidelidad, es más difícil conseguir que un tío te llame cada día que conseguir sexo con él. Al igual si sabemos que el sexo "infiel" es permitido perderíamos las ganas de tenerlo. Siempre motiva más lo prohibido que lo permitido. Depende también de la seguridad que tengas en ti mismo, para muchos las normas de la fidelidad, más que un compromiso de corazón, es una garantía de que el otr@ no se irá con otra persona.
    Sea como sea, es bastante peliagudo el tema :p

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  2. El valor negativo de la infidelidad viene derivado de la incertidumbre que nos provoca conocerla: nos hace dudar de nuestra capacidad erótica, de nuestra habilidad para encantar a nuestra pareja. Y cuando la duda se instala en el cerebro lo convierte en una santabárbara con la mecha en la puerta. Estalla.
    Por eso no suele perdonarse la infidelidad, porque nos sumerge en la debilidad, la incerteza y la duda. De nosotros mismos.

    Sólo quien está muy seguro de si mismo puede aceptarla como una anécdota.

    Los hombres no suelen perdonarla, porque para ellos se pone en duda su hombría. Y más si se conoce: la humillación pública todavía se perdona menos. Hay casos de sobra conocidos.
    Saludos.

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    1. ¿Y las mujeres?
      No estoy de acuerdo contigo en absoluto.

      En mi opinión la fidelidad de nuestra pareja nos hace sentir bien. Que alguien decida dedicar su cuerpo a nuestro disfrute en exclusiva gusta a cualquiera. Todos queremos ser especiales, ser únicos. Nuestra fidelidad es consecuencia lógica de esa satisfacción que recibimos. De nuestras ganas de que la persona que queremos disfrute de lo mismo, dando una importancia al novio/a superior al de cualquier tercera persona.

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    2. Es cierto lo que dices, ser único para alguien, ser él más importante para esa persona es genial, pero dices dándole una importancia superior; quiere decir, que, te acuestas con vari@s pero l@ especial es tu pareja, eso es igual infidelidad.
      Y es cierto las mujeres suelen perdonar más las infidelidades que los hombres, en el fondo no se que hace la diferencia, el maltrato, la infidelidad es la misma venga de quien venga en la relación.

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    3. Estoy de acuerdo contigo Uol Free,pero ¡qué difícil es tener todas las cuerdas bien amarradas! Al final siempre flaqueas en algo ¿no? Esta educación nuestra...

      Tengo que decir que los comentarios de vosotras, mujeres, son los que más gratamente me han sorprendido.

      Ojalá haya más gente que se anime a comentar, porque ¡cuánto se aprende de las opiniones de los demás!

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    4. Muy de acuerdo con Uol Free. El hecho en sí me parece natural. Es normal desear a más de una persona, y se debería entender así.

      Lo que verdaderamente me importaría es que no se enterase la gente que me conoce, para que no bromeasen con mi "cornamenta", ya que está instituido como algo ridículo.

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  3. En cualquier caso, la infidelidad no ha de ser nunca una traición de un miembro de la pareja al otro, si ambos están de acuerdo en tener una relación abierta y sexo con otras personas... supongo que puede funcionar, ¿por qué no? De todas formas, es terreno resbaladizo, es muy fácil que surjan recelos y malentendidos, y que la pareja se resquebraje. Yo no lo haría con alguien a quien amara de veras; como bien decís, la fidelidad de nuestra pareja nos hace sentir bien, y viceversa.

    Y no se está teniendo en cuenta algo muy importante: si hay relaciones con otras personas, ha de haber sexo seguro con TODAS las parejas sexuales, y eso implica un cambio importante en el sexo con tu pareja. Supongo que a veces vale la pena ser fiel... aunque reconozco que no siempre he pensado así. Será la edad ;-)

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    1. Tienes razón, Zenia, es complicado, porque hay muchos detalles que matizar.

      Por supuesto, sexo seguro.

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  4. Ojalá fuese tan sencillo como ser fiel o infiel, querer o no querer.
    Siempre he tenido la duda de si es posible querer a alguien de verdad y tener solo sexo con otras personas. Hubo un tiempo en el que yo me intente convencer de ello incluso, de que queria a mi pareja y todo lo demás solo era sexo que lo tenia claro.
    Lo malo es cuando para conseguir eso tienes que mentir y engañar a tu pareja o cuando empiezas a comparara y en algunos puntos piensas que sale ganando la persona con la que solo tenias sexo, nace una duda que pone todo en peligro.
    Yo creo que lo mejor es no complicarse

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    1. Tu comentario me resulta muy familiar... debe ser "un clásico". Creo que ésta, es la situación que más se da.

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  5. Dora, ¿por qué de tu entrada " la mentira" dice que no existe?

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    1. ¡Fue un error que cometí ayer! Publiqué una entrada que tenía en "borradores" sin querer, y al eliminarla no he sido capaz de hacerla desaparecer del listado de "blogs que sigo". Lo mejor de todo es que me la he cargado definitivamente... jaja, ¡qué desastre!

      ¡Sorry!

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  6. Estar con alguien implica ante todo, respeto. Por tanto una infidelidad, es una traición, y por experiencia sé que perdonar sólo implica abrir la veda a que vengan más. El problema no es en sí la infidelidad, sino cómo y por qué se llega a ella. Es el síntoma más evidente de que la relación está finiquitada, así que, a otra cosa mariposa. Saludos ;)

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  7. Yo creo que no podría perdonar una infidelidad, también es cierto que me tendría que ver en la situación. He tenido muchísimas relaciones, tanto abiertas como monógamas... y que yo sepa nadie me ha puesto los cuernos y yo mucho menos. Que me pudieran ser infieles, posiblemente me habría dolido y no creo que lo hubiera perdonado. Otro caso es en las relaciones abiertas, ahí cada uno pone sus normas. Yo soy una persona que mi lema es: "Hay que probar las cosas, luego... si no te gustan, no las repitas" Y es cierto que en algunos casos el tener las cosas totalmente claras y atadas con esa persona ha ayudado mucho...

    Ahora estoy en una relación seria, con una persona de la cual estoy completamente ENAMORADA, y con la que he mantenido muchas conversaciones sexuales. Del tipo de hacer tríos, ir a locales de intercambio de pareja, y demás historias parecidas. Pero conforme ha ido afianzándose la relación, los dos hemos desechado la idea. Solo el hecho de que otra persona pudiera acariciarle, tocarle, besarle, y por supuesto follarle, no me atrae para nada, y lo mismo le pasa a él. No se si en un futuro retomaremos ese juego, que a la vez es un juego muy peligroso y en el que hay que tener las cosas muy muy claras, ya que puede traer confusiones, celos y peleas. Eso si, siempre con el consentimiento de las dos partes... Lo de mentir a tu pareja y obtener sexo de otra persona... eso jamás lo perdonaría, me parece una falta de respeto completa. Si quieres sexo con otra persona, debes tener la confianza con tu pareja como para comentárselo, y ya esa persona que decida si puede soportarlo, o no... en una pareja la sinceridad y honestidad es fundamental, y sobre todo, el respeto.

    He dicho jajajajaja

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  8. Si quieres ser fue, se fiel, si quiere ser infiel pues lo mismo, lo importante es dejarlo claro desde un principo.

    Que pasa con los animales (como ciertas aves) que deciden tener una sola pareja en su vida y reproducirse solo con ella? Quien les ha enseñado?, que sociedad les ha puesto esa mentalidad en su cabeza?

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  9. Para anonimo del 28 de agosto.!Tienes muchisima razon, sobre todo las cosas claras, pero ¿por que entonces tantas infidelidades? Creo sinceramente que NADIE quiere que le sean infiel, pero !ay! otra cosa es "deslizarse" por la pendiente....!Ojala las cosas se pensaran mucho antes de hacerlas, porque las consecuencias son demoledoras, no hay dolor igual, (y, ojala te lo hagan a ti que lo ves todo tan "guay", entonces entenderias...........Creeme no hay nada igual.

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    1. Anónimo, cuando dices, ojalá te lo hagan a ti, ¿a quién te refieres? Cada uno hemos tenido una experiencia, yo también, por supuesto. Por eso hablo de ello. Una infidelidad puede ser muy dolorosa, incluso demoledora como bien dices, pero también existen las personas a las que no les pesa tanto.

      Sí, yo he vivido lo que es la infidelidad (y mucho más enrevesada de lo que suele ser). Y por eso pienso así. Somos cobardes cuando sería mucho mejor ser sinceros. Así todos jugamos con las cartas sobre la mesa.

      Eso sí, es cierto que hasta que no te ocurre, no sabes cómo te va a afectar.

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  11. “¿Creéis que una pareja que decide tener sexo por libre está destinada al fracaso? ¿Puede funcionar?” Contestando a tu pregunta, te digo: ¡Ya lo creo que puede funcionar! Mi esposa y yo llevamos 20 años funcionando como pareja abierta, y somos muy felices. Sí, no voy a negar que inicialmente hubo algún problema, pero acabamos superándolo felizmente. Lo que hay que hace falta es llevar ese espíritu de rebeldía a sus últimas consecuencias, para así darse cuenta que los celos no son inevitables, que la monogamia no es de cajón, que el amor y la posesividad no sólo no son la misma cosa, en realidad son diametralmente opuestos.

    También dices “quiero creer que lo importante es ser fiel sentimentalmente y no tanto sexualmente”. Creo que con esto te refieres a que se podría llegar a perdonar que tu pareja tuviera sexo con otro, o con otra, pero nunca se podría perdonar que se enamorara de él o de ella. Tampoco es verdad. Se puede amar a varias personas al tiempo. De hecho, cuando se tienen hijos el amor por ellos no sustrae del amor por nuestra pareja.

    Siempre ha habido gente que ha sabido vivir al margen del corsé de la monogamia. En los 60s era el amor libre, en los 70s y los 80s, los “swingers”. Ahora se ha ido un paso más allá y cada vez hay más gente que practica la poliamoría o poliamor, donde no sólo se establecen relaciones sexuales entre más de dos personas, sino que se reconoce abiertamente que esas relaciones sexuales llevan al enamoramiento, y no hay por qué rechazarlo.

    Puedes encontrar más información sobre poliamoría en estos sitios:
    http://www.poliamoria.com/

    http://www.meetup.com/SoCal-Polyamory/about/?name=About_this_Meetup

    http://sexocienciaespiritu.wordpress.com/

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    1. Ya ves tu unos con el poliamor, y otros mas solos que la una. Que mundo mas mal repartido...

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    2. Ya ves tu unos con el poliamor, y otros mas solos que la una. Que mundo mas mal repartido...

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  12. Después de leer tus otros artículos y tus respuestas a tus comentarios, te felicito por la calidad de tu blog. Tenemos perspectivas muy parecidas, aunque yo quizás tenga algo mas de rodaje. Que sigas escribiendo tan bien, espero tus próximos artículos. Hermes

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  13. Yo fui una novia y una esposa excesivamente fiel, y en cambio sufrí algunas infidelidades......con mi actual pareja tb sufrí algún q otro engaño!! Hace ya varios años q he dejado de ser una mujer fiel......ojo! Siempre he sido feliz en todas las etapas de mi vida........Pero ahora hago lo q m sale del coño!!!!!!!

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    1. Enhorabuena Maria, por lo que te sale del coño ;-)

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  14. El término fiel, en su primera acepción de la RAE, se define como “Que guarda fe, o es constante en sus afectos, en el cumplimiento de sus obligaciones y no defrauda la confianza depositada en él.”

    Y yo digo: se puede ser infiel a alguien, en el sentido de tener relaciones sexuales con una persona diferente de nuestra pareja sin alejarse para nada de esta definición. Vale ya de apoyarnos en valores cristianos, patiarcales y furiosamente monógamos y excluyentes a la hora de entender nuestro modelo de pareja. Un hombre puede serle infiel a su mujer, con una amiga con la que mantiene esporádicos encuentros, y sin embargo seguir guardando la fe en su matrimonio y en su familia, siendo constante en sus afectos a su pareja, cumpliendo sus obligaciones y no defraudando su confianza.

    Reivindico el sexo como comunicación. Más que eso: como metacomunicación, como un regalo que una persona le hace a otra, sin menoscabo en su pratrimonio emocional. Tener sexo con alguien no implica necesariamente cambiar de afectos. El afecto, el amor, el sexo, es infinito, no se gasta, ni uno tiene menos por compartirlo con más personas.

    Se puede ser infiel, y muy leal a las personas a las que amas, y con las que compartes un proyecto de vida en común. Y volver a casa más rico de lo que te fuiste, con más alegría de vivir para compartir.

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    1. Estoy de acuerdo contigo, el problema real es la comunicación. Lo ideal sería no tener que mentir, que la pareja lo entendiese de la misma forma. El problema es que es complicado coincidir en estas ideas, porque supone luchar contra muchas "verdades absolutas" en las que nos han educado...

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    2. - Cariño, me acuesto con otra. Pero no es amor, es solo sexo. Yo solo te quiero a ti...
      - WTF.

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