jueves, 27 de diciembre de 2012

Los armarios y las pollas, grandes

Era demasiado fácil y he intentado posponerlo, pero al final me he rendido a los encantos de este delicado tema: Los penes y su tamaño ideal. Se oyen todo tipo de opiniones y leyendas, 'alguien me dijo una vez...', 'una amiga cree...', 'mi novia me aseguró...'. Y para ser sincera, sólo he escuchado a una mujer afirmar que prefiere penes pequeños. Y es lesbiana.

A mí los penes pequeñitos me dan pereza. Para hacerse un dedo estoy yo y ni siquiera me gusta especialmente. Aunque todo puede suplirse con otras cualidades. El sexo no es sólo penetración, lo deberíamos haber entendido ya. El sexo oral me enloquece (no todo el mundo lo hace igual de bien, claro, pero se aprende), así que no me importaría sustituir el "inconveniente" físico por una buena comida ("los chochos no se chupan, se comen"). O con una buena masturbación en pareja. Hay muchas posibilidades. Pero para la penetración, ¡un pene grande, ¡por favor!

martes, 4 de diciembre de 2012

Perdóname padre porque he pecado

Últimamente me siento fatal. Como sucia e impura. Creo que me he desviado del camino de la luz, acercándome más al del pecado y la perversión ¡Ay señor! ¿Hay algún remedio? ¿O mejor me voy acostumbrando a pecar? *(ver final)

#Confesión 1.

El pelo de las mujeres me excita. Soy fetichista. Iré compartiendo el resto de fetiches poco a poco, que pecar -¿o picar?- tanto de una vez me da como cosilla.