viernes, 26 de abril de 2013

Dame pan y dime guarra

Hay una cosa que no soporto en la cama. El silencio. El silencio es para estudiar, pensar y descansar. Pero no para follar. Estar callado mientras tienes sexo es como quedar con una amiga para tomar un café y jugar a "silencio en la sala que el burro va a hablar...". Es absurdo. Si estoy follando con alguien y no le escucho, es como follar conmigo misma (hasta cuando me masturbo oigo mi respiración agitarse). Soy un poco charlatana entre las sábanas y hablar sola nunca me ha convencido.

martes, 23 de abril de 2013

El que no lee no mama

Y entonces, con mirada expectante, me entregó un objeto que no reconocí. Lo cogí y, al tenerlo entre mis manos, sentí que podía contener todo el mal y todo el bien de la Tierra. Me sentí poderosa. Viví en un instante aventuras excitantes, situaciones sobrecogedoras, amores intensos, miedos profundos, alegría extrema... Conocí un sinfín de personas y me convertí en ellas, visité ciudades y me quedé para siempre... ¡Fui tan feliz! Entonces comprendí que eso era un libro. Un conjunto de páginas estáticas que encerraban una actividad frenética y un pozo de experiencia. Un objeto que puede contener todo lo imaginable. Y hasta lo que no podemos imaginar.

viernes, 19 de abril de 2013

La hipocresía del luto

No ha muerto nadie. Haya paz. Cuando digo "luto", me refiero a ese tiempo de cortesía en el que uno mantiene el celibato por respeto a su expareja, ya sea el dejado o el que deja. Vamos, ese tiempo en el que uno no se folla a nadie porque no se le ha puesto la oportunidad delante. Me vas a decir tú a mí que si en tu periodo de luto viene Lenny Kravitz y te dice que te quiere empotrar le vas a decir que no ¡Ja! 

viernes, 12 de abril de 2013

¿Un 69? No, gracias


No me gusta el 69. Lo digo alto y claro. A pesar de ser la postura más explotada después del misionero (que no más usada). Ya sabéis que, para mí, el misionero está, por el contrario, infravalorado. Qué fantástico es tener a alguien encima de ti, empujándote con pasión, besándote, tocándote y apretándote contra su cuerpo, mientras tú puedes agarrarle bien el culo, arañarle la espalda, acariciarle los brazos o susurrarle al oído. Paro, que me desvío del tema.

viernes, 5 de abril de 2013

El vino es el mejor lubricante

El vino es el mejor lubricante. No os descubro nada nuevo, ¿verdad amigas y amigos? Pero soy joven e inexperta aún. Empecé hará un par de años por vinos blancos semidulces, que me ponían la cabeza como un bombo y la entrepierna como un bistec a la brasa. ¿Problema? Pasado el límite de copas (límite muy bajo en mi caso) no hay nada que rascar. Pongo el "modo zombi" on y ni lubricante ni polvo ni ganas me quedan. Después pasé a los vinos afrutados, pero más secos. Suben como el humo, y no te dejan el cuerpo como si hubieras sobrevivido a un tsunami. Estos me ponen a tope (también). Son como viagra, sufro una suerte de excitación que me convierte en un animal asilvestrado. El caballo de Atila, por ejemplo. Arraso con lo que se me ponga por delante.