lunes, 11 de agosto de 2014

No todo el sexo es coito

Fuente: Tumblr.com
¿Qué nos ocurre a las mujeres en nuestras relaciones sexuales para aceptar el coito como el "Sexo de Verdad", cuando, ni mucho menos, es la práctica más satisfactoria para nosotras en un alto porcentaje de los casos? Me incluyo en este lapsus de educación sexual. Desde que el sexo empieza a formar parte de nuestras vidas (o sea, casi desde que nacemos), se forma en nuestra cabeza la idea (errónea) de que sexo es igual a coito.

Como casi todo de lo que hablo en este blog, esto tampoco es casual. A lo largo de la historia, la sexualidad como fuente de placer ha estado muy castigada, sobre todo desde la aparición de las religiones monoteístas (que tenían que establecer mecanismos de control sobre el pueblo). Aún así, cuando empezó a aceptarse dicha función placentera (más allá de la pura procreación), ésta se asoció únicamente al género masculino. Relegando la sexualidad de las mujeres a un rincón dentro de un cuarto oscuro. Y no sólo olvidándose de ella, sino también castigándola duramente. Así, la única sexualidad que podía tener una mujer era aquella destinada a la reproducción (y sin que les gustase más de la cuenta).

No creáis que esto es algo muy lejano, porque no fue hasta finales del siglo XIX y principios del XX cuando se empezó a poner en duda la no-sexualidad de las mujeres. Y Freud tuvo mucho peso en todo esto, porque su gran fama hizo que sus teorías sobre que las mujeres sí que podían tener orgasmos (error: de dos tipos) calasen hondo. Demasiado hondo, quizá. Porque Freud afirmaba que, si bien las mujeres sí teníamos orgasmos, la forma en la que los teníamos demostraba nuestra madurez. Y, cómo no, las mujeres que tenían orgasmos a través del clítoris era inmaduras (vaya, justo aquello que pone en duda la efectividad de la sexualidad hasta entonces aprendida -sexo igual a la necesidad de un pene-), mientras que las que los tenían a través del coito (heterosexual, obviamente) eran maduras.

Por supuesto, todo esto no es cierto. Master y Johnson, padres de la sexualidad moderna, desmintieron estos dos tipos de orgasmos y demostraron que las mujeres podíamos gozar de una sexualidad plena y satisfactoria, orgasmo incluido, y que éste sólo era uno. Es decir, no existen dos tipos de orgasmos: vaginal y clitoriano, sino sólo uno (la respuesta sexual es fisiológicamente la misma se obtenga como se obtenga) que se puede obtener de distintas formas: clitoriano, vaginal, anal, por estimulación de los pezones o de los dedos de los pies o soñando ¡eso es cosa de cada una!

¿Por qué todo esto para hablar del coitocentrismo? Porque quiero demostrar que la forma en la que entendemos nuestra sexualidad es una construcción que se ha consolidado a lo largo de muchos siglos. Por eso no es fácil cambiar las ideas erróneas de un día para otro ni hacer que las personas, sobre todo las mujeres, nos liberemos de los tabús y vivamos nuestra sexualidad libremente, descubriendo poco a poco aquello que más nos satisface.

Esta construcción de la sexualidad va de la mano de la construcción de nuestra sociedad patriarcal, muy arraigada también a lo largo de los siglos. El patriarcado es un sistema que coloca los valores considerados masculinos sobre los valores considerados femeninos, por lo que el hombre y sus decisiones tienen mayor peso e importancia que las mujeres y las suyas. Y así durante siglos y siglos. 

Uno de los grandes privilegios masculinos es la forma en la que aprendemos la sexualidad (aunque ellos también llevan su cruz, ya lo hablaremos), con el hombre como referente. Si dijésemos que más del 75-80% de las mujeres disfrutan de su sexualidad a través del clítoris, estaríamos ante un conflicto de intereses porque ¿qué pasa entonces con el pene? ¿dónde queda su papel protagonista en este nuevo escenario? ¿y qué hay del coito? 

Pues bien, hay muchas formas de disfrutar que no son incompatibles ni excluyentes. Muchas mujeres confiesan tener la necesidad de masturbarse durante la penetración para poder tener un orgasmo. Y lo dicen como preocupadas cuando es la cosa más normal del mundo ¿qué problema hay si tú disfrutas así? (y encima tu pareja también).

El problema está en que nos han enseñado otra cosa. Nos han enseñado que tenemos que corrernos durante el coito heterosexual y, encima, debemos hacerlo a la vez. Lo vemos en las novelas, en las películas de Hollywood y hasta en el cine porno. Hemos mamado estos mitos y cuando, de repente, crecemos y los ponemos en práctica, nos llevamos un chasco importante porque no nos funcionan.

El coitocentrismo, además, hace que consideremos "problemas" situaciones que podrían salvarse perfectamente realizando otras prácticas. Por ejemplo, yo era de las que pensaba que el tamaño SÍ importa. ¿Y por qué importa tanto? Porque seguimos pensando que lo más guay es meterla. Si no, el tamaño del pene no sería tan importante y no tendría tanto poder. Lo mismo pasa con las eyaculaciones precoces o los temidos gatillazos. Si no tuviésemos tanta fijación con meter y meter, no generarían tanto agobio en aquellos que los sufren (y mucho).

Todo esto no quiere decir que no podamos disfrutar del coito. Por supuesto que podemos. Es una práctica fantástica igual que otras, siempre y cuando nos guste y sepamos que es una forma más de obtener placer tan válida como cualquiera (masturbación -a solas o en pareja-, sexo oral, sexo anal, masaje del cuerpo, etc.). Recordemos que a la hora de obtener placer existe una importante carga de subjetividad que influye en nuestras sensaciones (tanto para bien como para mal): la persona con la que estamos, el contexto, lo que nos permitimos y lo que no, nuestras fantasías, etc.

Por lo tanto, aprendamos de nuestro cuerpo, descubramos lo que nos gusta (¡y lo que no!) y esforcémonos por saber comunicarlo cuando tengamos sexo con otras personas. Sin miedos y sin pudores. Porque toda práctica sexual llevada a cabo voluntariamente y de forma segura y consensuada es válida. Nadie es quien para decirnos cómo debemos disfrutar o qué es mejor y más respetable. ¡El sexo es placer y salud!

27 comentarios:

  1. Excelente artículo, como de costumbre

    Mi punto de vista seguramente será demasiado simplista. Pero el caso es que resulta llamativo que haya llegado a nuestra época este debate. Me resulta un poco de Perogrullo que tantas formas hay de placer como personas diferentes hay. Y precisamente una de las cosas más bonitas que existen consiste en encontrar las cosas que le gustan a quien tienes enfrente. A una le gustarán unas cosas, a otra, otras cosas. Es inevitable. Es necesario. Es hermoso. Es así.

    Quizá (y aquí entramos en el terreno de las conjeturas), el motivo por el que estas cosas han venido considerando dogmas hasta nuestros días lo puedo achacar a:
    - Puritanismo / Negación del sexo (no se habla de esas cosas)
    - Machismo (el placer importante es el del hombre)

    Y sin duda se ha dado una combinación de ambos factores. Pero en definitiva, cuando estás con una mujer delante. Corrijo: Cuando estás con una PERSONA delante, te ves forzado en cierta medida a asumir que el universo no se reduce a ti. Que la persona que está al otro lado seguramente también quiere obtener algo de todo esto. Es empatía básica.

    Porque el sexo es otra forma de conectar con otra persona. Ni más ni menos.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buenísimo comentario el tuyo. Tienes mucha razón :-)

      Un abrazo.

      Eliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Estimada Dora: No estoy de acuerdo con el comentario de Tio Luiso sobre tu artículo. Dice que es "excelente, como siempre". Mira tú que a este humilde servidor le parece que está por encima de esa apreciación.
    Entrando en materia, decir que estoy completamente en sintonía con ambos y apostillar que esta evolución, este camino que recorremos, no hace otra cosa que alejarnos de nuestro ser animal. Aquellas circunstancias donde la naturaleza establecía sus preferencias en la supervivencia han ido cambiando progresivamente y la racionalidad del ser humano sustituirá progresivamente la dicotomía macho/hembra hasta disolverla en en ámbito de la libertad personal. Lo que hasta ahora ha sido opresión hacia la hembra reproductora, hacia la máquina de parir, por parte de un macho que tenía que demostrar día tras día estar mejor dotado que los demás, está cambiando vía raciocinio. Es una inmensa revolución nunca antes intentada por la naturaleza y, como de todas las revoluciones, nadie saldrá indemne.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Escribrí un par de respuestas pero no me gustaron y al final las borré. Las corregiré y las volveré a colgar mañana, cuando esté más descansado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido amigo,

      Esta vez no nos pondremos de acuerdo :-) (aviso de antemano, me gusta debatir y no me importa que me lleves la contraria).

      Negar que existen muchos tipos de teorías sobre si hay un orgasmo o varios sería absurdo por mi parte, porque yo misma las he leído y sé que dentro del mundo de la sexología (supongo que igual o más fuera) es un tema polémico, aunque la gran mayoría apuesta por un orgasmo. Hay quienes hablan de orgasmos uterinos incluso.

      Pero ya no sólo es que me quede con la opinión de expertas a las que lleve años admirando, sino que yo misma, que tengo orgasmos por las dos vías, los siento exactamente de la misma manera (y he tenido muchos). Puedo decir que son mejores o peores en base al polvo o al contexto, pero objetivamente, los siento igual. Me niego a decir que hay varios tipos de orgasmos porque eso es lo que ha hecho que se consideren unos mejores que otros, pero desde luego, sigo diciendo que hay varias vías de conseguirlo y una fuerte carga de subjetividad que no es medible (por mucho que metas a una mujer en un fMRI no será lo mismo que cuando está a solas en su casa o con su pareja en la intimidad).

      Los estudio de Master y Johnson están anticuados y tienen sus taras, claramente, pero midieron los orgasmos de cientos de mujeres de una forma que me convence bastante. Vale, tú eres neurocientífico, está claro que no te vas a conformar hasta que no lo veas representado en el cerebro. Mientras tanto, yo seguiré con esta teoría porque es la que más utilizada con diferencia y porque es la que mejor explica los grandes fallos que hemos aprendido en sexualidad. Y funcionan. Sino que se lo pregunten a Betty Dodson, a la que le ha funcionado a la perfección.

      También reafirmo que entre el 75-80% de las mujeres tienen orgasmos vía clítoris, es el porcentaje que más he leído en los estudios (siempre hay subjetividad y margen de error, como todo lo que se basa en testimonios) y, además, me encaja con la realidad. Una realidad que genera muchos problemas y sufrimiento en muchas mujeres que creen que tienen una tara por no correrse vía penetración vaginal. De hecho, hubo una época en la que se las tachaba de anorgásmicas y lo que les pasaba era que no sabían cómo estimularse. Me gusta este artículo, aunque tengo más:

      *Brieva, J. A. R. (2011). Los mitos encubridores de la masturbación femenina.Psiquiatria. com, 15

      Negar que el aplastador poder del clítoris en una mujer es otra cosa que de ninguna manera voy a aceptar. En ningún momento he dicho que sea la única vía, por supuesto que hay mujeres que tienen orgasmos con la penetración (yo misma) y otras que no quieren que se les estimule el clítoris porque es demasiado sensible y duele (tendrían que hacerlo de forma indirecta). También conozco dos mujeres a las que el clítoris no les dice ni fu ni fa. Son dos casos que siempre expongo cuando hablo con profesionales del tema (bienvenida será tu información).

      Eliminar
    2. Aquí el feminismo antiporn no tiene nada que ver. Me temo que también tú recurres a él a menudo cuando quieres criticar cosas del feminismo que no te gustan. El feminismo antiporn, aunque no estoy de acuerdo con su conclusión final, tiene mucha parte de razón en sus teorías. El porno ha hecho mucho daño en lo que a la educación sexual se refiere. Sobre todo con los adolescentes que, sin tener ningún referente anterior, piensan (yo también lo pensé) que de esas escenas puedes sacar algo en claro. Y no ves porno alternativo ni porno feminista (me encanta el concepto de "porno feminista", sí), ves el porno con el que te cruzas primero. También ha sido un mal maestro para muchos hombres que desean encontrar ESO que ven en las películas porno. No todo el mundo está tan experimentado, leído y pone en duda las cosas como tú, Hermes. Hay gente a la que eso le sirve y luego quieren que sus mujeres les satisfagan así (y conozco varios muy cercanos a mí).

      Es posible que entiendas mal (o te toque especialmente la fibra) este tema, porque ya hablamos de esto cuando nos vimos. Yo no estoy ni mucho menos en contra del porno, creo que tiene sus beneficios y también me gusta. Pero no le voy a dar todos los puntos positivos porque sí, porque hay cosas que no me gustan nada. Sin embargo, el porno feminista me hace sentir más representada y me excita más. El porno tradicional no. Me hace sentir, en muchos casos (que no en todos) un trozo de carne.

      ¡Ah! Y cuando hablas de esa obsesión de llevar a la mujer al orgasmo, hablas de lo mismo que yo. Ya he dicho que los hombres también tenéis vuestra cruz por culpa del patriarcado y sus enseñanzas. Esa es una, la total responsabilidad sobre vuestro placer y sobre el nuestro.

      Sé que no nos vamos a poner de acuerdo, pero como este es mi espacio, seguiré intentando ayudar a las mujeres a tener una vida sexual satisfactoria de la mejor forma que sé, que es a través de mi propia experiencia y teniendo en cuenta que cada mujer es un mundo. Y sin olvidar, por supuesto, que yo también tengo mis teorías basadas en mi aprendizaje, formación y muchas lecturas.

      Eliminar
  6. Querida amiga,

    Veo que anoche llegué tarde a borrar mis comentarios… Ya los habías leído. Intentaré repetir aquí los argumentos más convincentes que di entonces al tiempo que respondo a lo que dices ahora. Espero ser un poco más coherente que cuando escribí al filo de la medianoche.

    ¿Existe un solo tipo o múltiples tipos de orgasmos? ¿Son diferentes el orgasmo vaginal y el clitoridiano? Podría empezar por decir que dos sensaciones que se originan en sitios distintos son ya distintas. Que te toquen en el hombro evoca una sensación distinta de que te toquen en la yema de un dedo, no sólo por la localización de la sensación, sino porque hay muchos más terminales nerviosos en la yema del dedo que en el hombro. Lo mismo se podría decir del clítoris y al vagina, ya que el primero tiene más terminales nerviosos que la segunda. Pero se puede argüir a esto que el orgasmo no es una simple sensación, lo que sería correcto. Hoy en día se empiezan a considerar el dolor, el placer y por lo tanto el orgasmo más como emociones que como sensaciones. Comparemos entonces el orgasmo con el dolor. Creo que es una analogía válida porque comparten propiedades fundamentales: un fuerte componente emocional y saliencia (el hecho de que no podemos dejar de prestarles atención). En el caso del dolor, su punto de origen influye notablemente en su cualidad: un dolor de cabeza y un dolor de estómago se sienten completamente distintos. Por lo tanto, tiene sentido que un orgasmo que se origina en el clítoris se sienta distinto de uno que se origina en la vagina, tanto si se considera una sensación como si se considera una emoción.

    ¿Habría alguna manera de demostrar esta diferencia de forma experimental? Lo veo muy difícil, por varias razones. Dices que “la respuesta sexual es fisiológicamente la misma se obtenga como se obtenga”, pero esto depende de a qué tipo de respuesta fisiológica te refieras. Por supuesto, distintos tipos de orgasmo van a desencadenar la misma respuesta cardiovascular, hormonal, etc.; pero lo mismo se puede decir de los distintos tipos de dolor. Podríamos irnos al cerebro y utilizar un fMRI para ver si distintas áreas cerebrales se activan con distintos tipos de orgasmo, pero esto tampoco iba a funcionar, porque el orgasmo tiene lugar en la ínsula anterior, una diminuta parte de la corteza cerebral, y el fMRI no tiene suficiente resolución para distinguir distintas partes dentro de la ínsula. Por otro lado, la ínsula procesa un motón de otras cosas, incluidos el dolor y la empatía. Finalmente, el problema de si los orgasmos vaginal y clitoridiano son cualitativamente distintos está relacionado con el problema filosófico de los “cualia”, que se definen como la propiedad de una sensación que la hace distinta de otra: ¿qué tiene el color rojo que lo hace distinto del verde? Porque en realidad de lo que estamos hablando es de si el orgasmo vaginal tiene un “cualia” distinto del orgasmo clitoridal. Este problema de los “cualias” no se ha conseguido resolver desde el punto de vista neurofisiológico.

    ResponderEliminar
  7. (Continuación)

    Por lo tanto, el único recurso que nos queda es preguntarles a las mujeres si sienten que tienen distintos tipos de orgasmos. Esto también se podría hacer con los hombres, pues parece que tenemos al menos dos tipos distintos de orgasmos: el del pene y el prostático. De hecho, el orgasmo de pene sería análogo al orgasmo clitoridal y el orgasmo de próstata sería análogo al orgasmo vaginal, si aceptamos que el punto G es la glándula de Skene o próstata femenina. El siguiente artículo muestra los resultados de un estudio realizado con una muestra de 503 mujeres:

    King R, Belsky J, Mah K, Binik Y. Are there different types of female orgasm? Arch Sex Behav. 2011;40(5):865-75. "A total of 503 women provided adjectival descriptions of orgasms experienced either with a partner (n = 276) or while alone (n = 227). Latent-class analysis revealed four orgasm types which varied systematically in terms of pleasure and sensations engendered." Traducción: "¿Hay diferentes tipos de orgasmo femenino? - Un total de 503 mujeres proporcionaron descripciones de orgasmos experimentados con pareja o a solas. Análisis de clase latente reveló cuatro clases distintas de orgasmo que varían de forma sistemática en términos de placer y sensaciones engendradas." Sin embargo, en este estudio no se diferenció entre orgasmos vaginales y clitoridianos, sino en base a otros parámetros

    En base a mi experiencia, creo que no sólo existen el orgasmo vaginal y el clitoridiano, sino también otros: anal, por estimulación de pezones… Hay mujeres que hablan de un orgasmo de cuerpo completo. Yo he llevado a varias mujeres al orgasmo a base de darles azotes en el culo. Conozco a una mujer que después de hacer el amor tiene orgasmos espontáneos, sin que nadie la toque, por el espacio de casi una hora.

    Creo que, en cuestiones prácticas, es importante poder hablar de los distintos tipos de orgasmos para así poder expresar lo que ocurre durante el sexo, acceder a su inmensa variedad de sensaciones. Quizás, en el fondo, no haya dos orgasmos iguales. Pero hay dos cosas que me parecen fundamentales. La primera es reconocer que la sexualidad varía mucho de unas mujeres a otras. Si hay un 20-25% de mujeres que no tienen orgasmos vía el clítoris, me parece un porcentaje altísimo, qué quieres que te diga, sobre todo teniendo en cuenta la ideología “clítoris-céntrica” que impera en ciertos círculos hoy en día. La segunda cosa es reconocer que la sexualidad entraña un proceso de aprendizaje, que siempre se pueden descubrir cosas nuevas. Por eso, me parece muy bien que una mujer que sólo ha tenido orgasmos clitoridales quiera descubrir su punto G y tener otro tipo distinto de orgasmos, de la misma manera que muchos hombres experimentamos con la estimulación de la próstata, el control de la eyaculación y otras experiencias sexuales alternativas.

    A ver si luego tengo otro rato y me meto en el tema del “coitocentrismo” y su origen en los excesos ideológicos del “Feminismo Anti-Porn”, que es otro tema del que habría mucho de qué hablar.

    Hermes

    ResponderEliminar
  8. Enhorabuena, tanto por el excelente artículo como por el interesantísimo debate posterior.

    ResponderEliminar
  9. La razón por la que me referí al "Feminismo Anti-Porn" en el comentario que luego borré fue buscando una respuesta a las preguntas "¿por qué tantas sexólogas insisten en que hay sólo un orgasmo?", "¿por qué se habla tanto de coitocentrismo?" Para mí, la respuesta es que se hace por razones ideológicas que se remontan al Feminismo Anti-Porn (FAP) de los años 70, que fue debatido y derrotado (en gran medida) por el Feminismo Sexo-Positivo en los años 80 en la llamada “Guerra Feminista del Sexo” (“Feminist Sex Wars” http://en.wikipedia.org/wiki/Feminist_Sex_Wars#Anti-pornography_feminists). El FAP se caracteriza principalmente por su oposición a la pornografía, al sadomasoquismo y a la prostitución. Sus exponentes más famosas son Andrea Dworkin y Catharine MacKinnon, aunque hay muchas otras. Pero, Dora, los argumentos del FAP contra la pornografía no son los que tú expones: que lleva a la deseducación sexual. Para ellas la pornografía debe condenarse sin paliativos porque sólo sirve para el placer de los hombres y supone una explotación de las mujeres, que son obligadas a convertirse en objetos del placer masculino. Estos argumentos han sido completamente desbancados hoy en día, porque las mujeres ya consumen pornografía en abundancia y muchas mujeres disfrutan exhibiéndose desnudas y teniendo sexo en numerosísimas fotos y vídeos caseros que circulan por internet (mis favoritos son los que veo en FetLife.com). Así que hubo que inventarse otros argumentos contra la pornografía, y hoy se habla de la adicción al porno y de la supuesta desinformación que propaga. No voy a entrar a debatir esto.

    Sí, es verdad que no me suele gustar cuando se critica a la pornografía, por dos razones. La primera es que, como bien sabes, me gusta escribir erótica, y me molesta tener que plantearme modificar una escena de sexo fuerte para que no me impida publicar mi novela el censor de turno. La segunda es que, como mucha gente de mi generación, al final de la dictadura asistí a aparición en Madrid de carteleras de películas eróticas y la apertura de salas XXX y sex-shops. Fue entonces cuando me di cuenta de que por fin había vuelto la libertad a España. El querer establecer una diferencia entre pornografía y erotismo me parece una labor difícil y estéril, en la que es muy fácil caer en la hipocresía y el elitismo. El que a ti te gusten determinadas imágenes y lecturas y no otras no quiere decir que sean mejores y peores… porque, ya se sabe, sobre gustos no hay nada escrito.

    Aparte de su oposición a la pornografía, el sadomasoquismo y la prostitución, el FAP estaba impregnado de un profundo rechazo al sexo y odio al hombre. Veían el coito como una acto que degradaba a la mujer y expresaba su sumisión al hombre. Llegaron a decir que “toda penetración es violación”, una frase que se atribuye a Andrea Dworkin. Se ha debatido mucho si la escribió o no… El caso es que ella escribía en un lenguaje postmodernista tan confuso que a menudo es imposible saber a ciencia cierta lo que quería decir. Lo que sí es cierto es que muchas feministas adeptas a esta ideología adoptaron esta frase. Es por eso que cuando se habla de coitocentrismo yo lo veo como un intento de revitalizar las viejas ideas sexo-negativas de las FAP. Si no, ¿a cuento de qué viene criticar tanto el coito y la penetración?

    ResponderEliminar
  10. Lo mejor es probar todas las estimulaciones sexuales posibles para comprobar cuales son más adecuadas en determinada persona, y repetir el experimento las veces que sea necesario para ratificar los resultados.

    ResponderEliminar
  11. Creo que el hombre es tan víctima o tanto como la mujer del coitocentrismo... o que pasa? que ahora los hombres solo sienten por el rabo??? Me parece un tratamiento tan machista como el que reduce a la mujer a un objeto sexual.

    Lo siento, pero me ha decepcionado el artículo. Después de párrafos lamentándose del machismo, el patriarcado y la negación de la sexualidad de la mujer (con razón, por supuesto)... al final, nada. Simplemente un alegato a que existen otras formas de disfrutar y que cada uno es libre y blablablá.

    Y digo que me ha decepcionado, porque, aunque evidentemente no voy a negar el machismo y la negación de la sexualidad de la mujer a lo largo de lah historia, reducir el tema a eso y significar a la mujer como única 'victima' es una posición muy miope

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si lees el artículo podrás comprobar como digo que "los hombres también tienen su cruz" en lo que al machismo respecta, tema que ya aclaro que hay que tratar aparte.

      Como este es mi blog, tengo la libertad de hablar de lo que a mí me interesa: La sexualidad de las mujeres. Por y para las mujeres. Hay otros blogs y movimientos que hablan de la sexualidad de los hombres mucho mejor de lo que yo podría y querría hacerlo. Te invito a visitarlos (entre ellos el blog de mi amigo Hermes Solenzol que ha comentado más arriba).

      Eliminar
  12. parece mentira que tanto el post como el consiguiente debate lo hayan escrito personas adultas, Dora si tu vida personal y sexual está marcada por lo que digan las feministas o los expertos jodido lo tienes creo que mas de uno/a tiene que ir al psiquiatra para quitarse el lavado de cerebro.

    si hasta los animales hacen lo que les da la gana pues las personas más todavía , cada una/o hace el sexo como le da la gana o como más gusto le de , hasta otra panda de enajenados .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido anónimo, todas las opiniones, actos y decisiones que tomamos en la vida están marcados por multitud de cosas. La ideología es inherente al ser humano, que está muy lejos ya de los animales en la evolución, y que vive en sociedad rodeado de cosas que le hacen usar la razón ¡imagínate si no!

      ¿Los animales hacen lo que les da la gana? Bueno, discrepo. También los animales se rigen por jerarquías y condicionamientos de la naturaleza. Pero como soy humana y hago uso de mi razón, entiendo lo que quieres decir, que viene a ser que cada cual sea libre para hacer lo que le plazca (o lo más libre posible). Vamos, lo que he dicho en el último párrafo de mi artículo, como has podido comprobar.

      Mientras cada uno es libre, y lo seré también para escribir y para reflexionar. Para estudiar y para dar sentido a las cosas que nos rodean. No me apetece conformarme con vivir sin más sin plantearme los porqués de las cosas. Si no hubiese gente que estudiase el mundo que nos rodea ¡qué sería de nosotros!

      Tú sigue disfrutando de hacer lo que más te guste, que para eso eres libre también.

      Eliminar
  13. Estimada Dora la mujer y el hombre llevan practicando el sexo como les da la gana desde que el mundo existe , el que muchas mujeres manifiesten de cara a la galería que ellas solo practican el coito y se las den de puritanas ,después en su vida intima les gustan que les hagan el anilingus o que se lo coman con palillos , o la mayoría de los hombres van de súper "heteromachos" y luego solo hay que ver los anuncios de prostitución la cantidad de chaperos y travestis y la enorme cantidad de clientes casados o con novias que requieren de sus servicios .

    así querida Dora hacer un post como este hoy día no tiene mucho sentido, pero bueno en uso de tu libertad escribe lo que quieras.

    ResponderEliminar
  14. Estoy completamente en desacuerdo con tu defensa de la ignorancia en materia de sexo, Anónimo... Pues en definitiva eso es lo que estás haciendo. Los animales disfrutan muy poco del sexo (quitando los bonobos y alguna otra honrosa excepción), porque para disfrutar bien del sexo hace falta conocimiento. Somos los hombres los que hemos inventado el erotismo, como inventamos la gastronomía, para convertir una mera función biológica en una fuente de satisfacción profunda y de belleza. Por eso, desde la antigüedad (piensa en el Kama Sutra y en el Tantra), las prácticas sexuales se han cultivado y mejorado hasta convertirlas en algo espiritual, es decir, en una fuente de autotransformación. Y, hablando de libertad, es el conocimiento, y no la ignorancia, lo que nos hace realmente libres. Si sólo conoces la posición del misionero, lo único que eres libre para elegir es la posición del misionero. Lo único que trae consigo la ignorancia son ilusiones, entre ellas la ilusión de que eres realmente libre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Uh... Dónde dije "hombres" quise decir "seres humanos". Uso políticamente incorrecto de la gramática... Me pega que gran parte de los artes eróticos los inventaron las mujeres.

      Eliminar
    2. Hermes has leído mi comentario pero no lo has entendido que pena, ¿ de verdad crees que en pleno siglo 21 la mayoría de las mujeres y de los hombres solo conocen el misionero?

      si hasta los niños de 8 años por internet ven toda clase de pornografía ¡ por favor !!!! ,....... tu mismo mi querido Hermes.

      Eliminar
    3. Te señalo a la luna, pero tú sólo miras mi dedo.

      Eliminar
  15. Esto lo escribí para ti, Dora... Aunque a lo mejor no te acabe de gustar. Llevo pensando escribir este artículo desde la primera vez que leí tu blog.

    http://sexocienciaespiritu.blogspot.com/2014/08/el-feminismo-anti-porn-la-guerra-del.html

    ResponderEliminar
  16. Uff ufff....yo quiero hacer una aportación constructiva en este tema porque también opino que al artículo le falta una parte importante. Sin embargo, el anónimo este ha intentado expresar las ideas que yo quería expresar, pero con una falta extrema de sensibilidad....y ahora yo estoy acojonada por mostrar la misma falta de sensibilidad. Pero en fin, allá que voy.
    Querida Pandora, tu blog me resulta muy interesante. Pero yo también opino cómo nuestro amigo anónimo, que se nos olvida la parte animal del ser humano. Qué se nos olvida nuestra condición biológica en todo el tema de la vida sexual de los seres humanos.
    Precisamente a mi me parece que hablamos largo y tendido de las lastras sociales y psicológicas que sufrimos las personas en la humanidad y luego no hablamos de los órganos sexuales llamados vagina o pene. Y si hablamos de ello todavía lo inter relacionamos con el aspecto humanístico de los humanos.
    Precisamente mujeres como tú que viven su sexualidad plenamente, disfrutando de sus orgasmos , son el tipo de mujeres que tienen que internarse profundamente en el estudio de las reacciones corporales para poder ayudar a aquellas otras mujeres que como están tan trabadas en sus problemas psicológicos, se encuentran extremadamente lejos de los sentimientos biológicos.

    ResponderEliminar
  17. continuación...
    Yo, por ejemplo (y por compartir mi visión contigo), soy una chica de 22 años que tiene una vida sexual muy sana y muy viva (y eso no quiere decir que no tuviera mis trabas psicológicas y mis presiones sociales). Desde que tuve sexo por primera vez a los 16 años hasta el día de hoy, no he pasado más de un mes sin practicarlo. Además de estos 6 años de intensa sexualidad, 4 de ellos fueron dentro de relaciones estables donde mis parejas (he tenido mucha suerte en este aspecto de mi vida) también eran chicos conectados con su sexualidad y abiertos a la experimentación: sin miedo y con confianza mutua. En conclusión, he follado prácticamente todos los días de mi vida desde la primera vez, y pronto aprendí lo que necesito para llegar al orgasmo. Y lo que he comprendido muy claramente en todo este tiempo (y lo he aprendido sin la intención de llegar a estos conocimientos tan claros) es que: para tener orgasmos coitales, intensos y deliciosos, hay que entrenar la vagina. Hay que practicar sexo y practicarlo, porque la vagina es un sistema complejo de músculos que tienen que entrenar.
    Y es aquí donde el asunto se conecta con el tópico del coito. Vale, el coito no es lo único del proceso, mucho menos del disfrute, sexual. Pero no puedes negar su importancia, es la esencia del sexo, es el acto final que nos lleva a la fecundación y al orgasmo sincronizado entre dos individuos de distinto sexo. La única razón de que algunas mujeres prefieran el orgasmo a través de la estimulación exclusiva del clitoris es que sus vaginas no están lo suficientemente entrenadas en el acto coital.
    Para explicar esto, vuelvo a mi experiencia personal: después de practicar sexo a diario y tener orgasmos habitualmente, la experiencia me ha llevado (sorprendentemente) a que la intensidad de estos haya crecido a un nivel que jamás pude imaginar. No he sido siempre tan amante del coito, de hecho al principio necesitaba mucho más tiempo de juegos preliminares, necesitaba sexo lento y suave y sensible; pero ahora es mi propia vagina la que clama, la que pide coito....la que pide coito, a la vez que estimulación en el clitoris y estimulación en el ano, es decir, el paquete completo. Pero lo importante que quiero recalcar, es que es mi propio cuerpo el que pide más y más intensidad, y que solo he llegado a este estado a través de la práctica continua. Y es aquí dónde me afecta más todo el discurso sexual-social-psicológico, nadie o casi nadie le dice a las mujeres que el secreto está en la costumbre y la reincidencia. Nadie nos dice: salid y follad, por que el placer solo aumenta con el tiempo. Y eso es una pena porque es algo real, la mayoría de las mujeres tienen una vida sexual plena a los 40 años y un libido que asusta a los hombres por su salvajismo.
    Así que: mujeres del mundo, los orgasmos y la vagina se entrenan igual que el cerebro, usándolo e intentando que el uso sea correcto. Y sobretodo SOBRETODO no os olvidéis de que aunque somos humanos y esto nos defina terriblemente, también somos animales, organismos biológicos que también definen nuestras vidas: cómo comer, cagar sudar y tener la regla.
    Este es mi mensaje cómo mujer contemporánea en la que el sexo rige su vida. Y cuidado!! porque cuando empieza a ser increíblemente placentero también puede convertirse en una droga de alto nivel adictivo.

    ....ufff ya me callo. Espero haber resultado constructiva, sensible y respetuosa.
    Besos Pandora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Justamente, no hace mucho, algunos amigos que han estado con muchas más chicas que yo, me sorprendieron con comentarios sobre que las de treinta y pico años son mucho más activas sexualmente que las de veintipico.

      Eliminar
    2. Carlota, esa ha sido también mi experiencia: que el sexo entraña un proceso de aprendizaje, que en muchas mujeres se manifiesta como un aumento de la diversidad de experiencias eróticas. El placer del clítoris suele ser el más fácil, como el placer del pene en el hombre. El placer vaginal puede requerir un cierto entrenamiento... Y el placer anal/prostático en los hombres, ¡ya ni te cuento!

      Eliminar

¿Qué opinas?